Controvertido veredicto de culpabilidad en el crimen de Marín: "Gracias por ayudar a un asesino"

Pontevedra
14 de mayo 2015

El hermano de la fallecida increpó al fiscal con un grito desgarrador tras saber que el jurado popular había considerado a Miguel Sanmartín Argibay culpable de los delitos de homicidio y agresión sexual, pero que el autor confeso de la muerte de Isabel Pérez Fraga sería condenado a un máximo de 18 años de prisión y no se dictaría sentencia contra él por asesinato

El hermano de la víctima del crimen de Marín increpa al fiscal del caso a la salida de la Audiencia
El hermano de la víctima del crimen de Marín increpa al fiscal del caso a la salida de la Audiencia / Mónica Patxot
"Gracias por ayudar a un asesino" /

"Gracias por ayudar a un asesino". Este grito desgarrador irrumpió en el entorno de la Audiencia Provincial de Pontevedra. Su autor es Francisco Manuel Pérez Fraga, hermano de la víctima del crimen machista de Marín que se ha juzgado en los cuatro últimos días y con esa concisa frase resumía al fiscal del caso su desacuerdo con la forma en que se ha llevado el juicio. Mostraba, en concreto, su disconformidad con una de las últimas decisiones del ministerio público y de la abogada de la Xunta de Galicia, que ejercía la acusación particular, al reducir de 35 a 18 años la pena de prisión que pedían para el autor confeso de la muerte de su hermana Isabel. 

La escena se vivió este jueves, pasadas las 21.30 horas, justo después de que el jurado popular que ha juzgado el caso diese a conocer su veredicto. Por unanimidad de todos los miembros del tribunal, han considerado a Miguel Sanmartían Argibay culpable de los dos delitos de los que estaba acusado: dar muerte a Isabel Pérez Fraga en su casa de Marín en diciembre de 2013 y agredirla sexualmente cuando estaba semiinconsciente utilizando un bote de spray y el cuello de una botella de cava. 

Los miembros del tribunal le consideraron culpable de agredirla sexualmente abusando de su superioridad y de darle muerte intencionadamente y abusando de la misma superioridad. En ambas decisiones, todo el jurado estuvo de acuerdo y, tras dar a conocer su veredicto, el fiscal ratificó que pide que Miguel Sanmartín sea condenado a doce años de prisión por un delito de homicidio y seis por un delito de agresión sexual. La acusación particular y la defensa del acusado mantienen la misma petición y ahora tendrá que ser la presidenta del tribunal, la magistrada de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, quien dicte una sentencia en la que le imponga la pena a cumplir. 

La sentencia todavía no se ha dictado, pero la magistrada deberá ceñirse a poner un número de años de condena para el procesado, siempre en función de lo que ha determinado el jurado y de lo que han solicitado las partes. En vista de la situación, el hermano de la víctima se ha dado cuenta de que el autor confeso de la muerte de su hermana cumplirá, como mucho, 18 años de prisión, y de que no será condenado por un delito de asesinato, sino que su sentencia será por homicidio. 

El juicio empezó el lunes con el procesado acusado de asesinato y agresión sexual, pero el fiscal y la acusación decidieron cambiar su calificación de los hechos y rebajar la acusación de asesinato a homicidio, de modo que la pena a la que pasó a enfrentarse Miguel Sanmartín fue inferior. La decisión la basaron en que consideran que la víctima sí tuvo alguna oportunidad de defenderse de su  homicida

La decisión, argumentada por el fiscal y la acusación ante el tribunal basándose en las pruebas que salieron a la luz durante el juicio, no gustó a la familia de la fallecido y causó su desacuerdo, pero el malestar se incrementó una vez que el jurado se encerró a deliberar y este jueves, tras diez horas debatiendo, dio a conocer su veredicto, en el que los miembros del tribunal acordaron por unanimidad todas las decisiones excepto una, no todos coinciden en que el acusado y su víctima eran pareja sentimental en el momento en que se produjo el crimen. 

"En vez de apoyar a la victima lo que hicieron fue llegar a acuerdo para apoyar al culpable"

Los jurados consideran probado por unanimidad que Miguel Sanmartín le propinó varios golpes a Isabel Pérez en su casa, sobre todo en la cara y la cabeza y que, acto seguido, aprovechando su situación de aturdimiento la violó. Casi de inmediato, según el veredicto del jurado, le apretó el cuello y le taponó la boca y los orificios nasales provocándole la muerte por asfixia. No menciona la resolución del jurado si el procesado estaba o no borracho en el momento del crimen, una de las circunstancias que argumentó el propio homicida cuando confesó los hechos y en las que la defensa insistió durante todo el juicio. 

Una vez leído el veredicto, el hermano de la fallecida quiso trasladar a los medios de comunicación que una condena de 18 años será "un regalo" para el acusado y que la Xunta de Galicia, que ejercía como acusación particular a petición propia, "en vez de apoyar a la victima lo que hicieron fue llegar a acuerdo para apoyar al culpable". "Dicen que mi hermana se podía defender. ¿Cómo se iba a defender una persona con un 65% de invalidez, que solo manejaba el brazo derecho porque el izquierdo no lo podía ni mover", explicó, en alusión a los problemas de movilidad de Isabel Pérez tras haber sufrido un ictus unos años antes. 

Ese disgusto creció al ver salir al fiscal de la Audiencia. Se encaró con el representante del ministerio público, Ignacio Saiz, y le siguió durante varios metros gritando: "lo que han hecho la Xunta y el fiscal es una vergüenza".