Una anomalía cardiaca, detectada en la reciente concentración del equipo nacional en Tenerife, obligará a Bea Gómez Cortés a pasar por el quirófano.
Según explica Juan Martínez en Faro de Vigo, la intervención quirúrgica se plantea para resolver un problema de carácter congénito, localizado en el tabique interauricular que divide la cámara superior del corazón en aurícula izquierda y derecha.
La nadadora olímpica pontevedresa se encuentra por este motivo en reposo desde mediados de abril y, a consejo de los médicos de la Federación Española de Natación, se someterá a una operación en los próximos días en Madrid.
Se trata en todo caso de una intervención poco invasiva, por lo que los planes de la deportista y de los responsables técnicos de la Federación pasan por que a mediados del mes de mayo Bea pueda reiniciar los entrenamientos para llegar así en buenas condiciones al principal objetivo deportivo de la temporada, el Campeonato del Mundo de Kazán (Rusia), para el que la pontevedresa logró la clasificación en el último Open de España.
La detección de esta anomalía cardiaca ha provocado que Bea Gómez fuera baja en la Copa de España de Primera División en la que debía competir este fin de semana junto a sus compañeras del Club Natación Galaico.