Tras unas primeras semanas de toma de contacto conociendo uno por uno a los agentes de la Comisaría de la Policía Nacional de Pontevedra y el trabajo de todos los departamentos, la nueva comisaria provincial, Estíbaliz Palma, encara ahora una nueva fase en la que se centrará en lograr ese conocimiento a fondo del resto de dependencias de las que será la máxima responsable en la provincia, Marín, Vilagarcía, Lalín o Vigo.
Además, este martes ha decidido hacer una primera presentación ante los medios de comunicación en la que ha desgranado ya cuáles serán algunas de sus líneas de trabajo en esta nueva etapa profesional.
"A mí me preocupa el ciudadano de Pontevedra, su robo en vivienda, que no le saquen la navaja en la calle", resumió Estíbaliz Palma, que ya la semana pasada, en la toma de posesión del cargo, avanzó que su prioridad serán las víctimas, en especial las mujeres víctimas de violencia de género, los menores, los mayores y las personas con alguna discapacidad. En general, su máxima preocupación es el ciudadano de a pie de Pontevedra y los delitos que pueden contribuir a empeorar su calidad de vida y su percepción de seguridad.
La nueva comisaría considera "un lujo" que Pontevedra sea una de las sedes de Grupo de Respuesta Especial para el Crimen Organizado (GRECO) y destaca su trabajo especializado en la lucha contra el tráfico de drogas y otras modalidades de crimen organizado, pero destaca que su "mayor preocupación" es la víctima, el ciudadano. "Si luego cogemos kilos y kilos de cocaína, pues qué bien, pero hay servicios centrales centrados en ello", indica.
Al respecto, destaca que sí son competencia directa de la Comisaría Provincial la investigación del tráfico de droga a pequeña y mediana escala, que corresponde al Grupo de Tráfico Medio de Estupefacientes, y que apoya al GRECO en todo lo que necesita, pero el cometido principal de los agentes de las dependencias de la calle Joaquín Costa debe ser esa otra actividad, más de trapicheo.
En este sentido, destaca que "hay que desmantelar los puntos de venta" y "ahí sí nos tenemos que centrar, determinar quiénes son, dónde lo mueven, quiénes van", pues detrás de muchos de los pequeños delitos que sí afectan directamente al ciudadano, dado que "los drogadictos están desesperados ya y hacen lo que no deben para conseguir droga.
Los otros delitos a los que se refiere son "el robo en su tienda, el robo en su casa, que a su hija le saquen una navaja para quitarle la mochila, que su padre sea maltratado por alguien que le cuida, ese tipo de cosas más domésticas", según explicó a preguntas de los medios.
Otra de sus preocupaciones es la violencia de género, una tipología delictiva en la que se han incrementado las estadísticas, si bien ella destaca que no es solo por un aumento de los casos, sino porque hay más número de denuncias, "se visualiza más". De todas formas, hace un llamamiento a toda la ciudadanía para que, cuando tenga conocimiento de uno de esos delitos que se producen en el ámbito doméstico, lo pongan en conocimiento de las autoridades, pues resulta habitual que, tras un asesinato machista, los vecinos reconozcan que sabían que se estaban produciendo situaciones previas de maltrato y, sin embargo, nadie había denunciado.
La comisaria compareció este martes acompañada por la subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maica Larriba. Ambas estuvieron también este lunes en la Junta Provincial de Seguridad de Pontevedra en la que se alertó del incremento de los delitos cometidos por medios telemáticos y, en especial, de las estafas a través de Internet. Al respecto, reconoció que "es más que notable" el crecimiento de todo tipo de delitos tecnológicos y lo atribuyó a la proliferación de las redes sociales y el uso de las nuevas tecnologías por parte de la ciudadanía.
Dado que es un tipo de delito difícil de perseguir por la imposibilidad de realizar patrullas en los lugares en los que podrían realizarse, la comisaria insiste en la importancia de que el ciudadano extreme todo tipo de precauciones y de que se realicen campañas de concienciación y formación para luchar contra su proliferación.
Lo habitual es que la mayoría de estos delitos supongan la estafa al ciudadano de menos de 100 euros y, en muchos casos, cantidades inferiores a los 20, de modo que, en muchas ocasiones, ni siquiera se denuncian. Según los datos facilitados, en los delitos leves (de cantidades menores de 400 euros), los delitos se han triplicado y en los graves (más de 400) se han duplicado.
Estíbaliz Palma reconoció que en Pontevedra, como ocurre en toda España, hay un déficit de personal policial y también que esta falta de efectivos se nota mucho más en comisarías pequeñas como Marín o Vilagarcía, pues "que falten un 20% en Vigo tiene menos peso específico que falte en Marín", dado que los servicios básicos de 24 horas tienen que hacerlo igual en todas las dependencias.
Esa falta de medios también lastra la creación de nuevas unidades policiales como la UPR que llevan demandando los sindicatos en los últimos meses. Ella considera que "sería fantástico" tener esta unidad, pero no si ello es "en detrimento de los Z", que realizan las patrullas de seguridad ciudadana. Si hubiese UPR con dotación de catálogo de puestos de trabajo, lo aplaudiría y celebraría, pues, además, destaca que es un grupo "muy versátil".