Detienen a dos guardias civiles en una operación contra el narcotráfico en Arousa

O Salnés
31 de julio 2013

Un operativo contra el tráfico de drogas desarrollado durante toda la jornada de este miércoles ha dejado un balance de, hasta el momento, tres detenidos, de los cuales dos son agentes y otro un vecino de la comarca. Los arrestos los realizó el Equipo Contra el Crimen Organizado (ECO) de la Guardia Civil por supuestamente revelar secretos a narcos sobre operaciones en marcha

Un espectacular operativo contra el tráfico de drogas desarrollado durante toda la jornada de este miércoles en la comarca de Arousa ha dejado un balance de, hasta el momento, tres detenidos, de los cuales dos son agentes de la Guardia Civil. Se les detuvo por supuestos delitos de cohecho y de revelación de secretos por 'ayudar' desde dentro a narcotraficantes para eludir a las fuerzas de seguridad.

Los arrestos los realizó el Equipo Contra el Crimen Organizado (ECO) de la Guardia Civil en el marco de una intervención que incluyó el uso de un helicóptero y de varias patrullas por tierra. En los días previos ya se había producido una importante presencia policial en la comarca.

Al menos una de las tres detenciones se produjo en el Concello de Vilanova de Arousa por la tarde, pero el operativo se desarrolló durante todo el día. El tercer detenido a mayores de los agentes de la Guardia Civil es vecino de la comarca y supuestamente estaba relacionado previamente con el narcotráfico.

Uno de los guardas detenidos es D.F.C., vecino de San Vicente do Mar, en O Grove, aunque no trabaja en el destacamento del Instituto Armado de esta localidad, sino en la Comandancia de Pontevedra. En su vivienda se intervino abundante material informático que podría revelar la manera en que ayudaba a los narcotraficantes a conocer las operaciones en marcha por la Guarda Civil.

El amplio despliegue policial llamó la atención de los vecinos a primera hora de la tarde, cuando más de una decena de agentes confluyeron en la zona de As Sinas y se desplegó también un helicóptero en las inmediaciones.

Testigos presenciales relataron que los agentes llevaban las armas a la vista y el rostro tapado por pasamontañas (una precaución habitual en este tipo de cuerpos policiales de investigación especializada) y se desplazaban en vehículos camuflados.