Este martes 30 de abril tenían que constituirse las mesas electorales para iniciar el proceso de selección de los representantes sindicales de ENCE en la fábrica de Pontevedra. Sin embargo, la mayoría de los sindicatos y de los miembros del comité decidió aplazar el pistoletazo de salida para el período electoral.
Las causas que se esgrimen por parte de la mayoría de los sindicatos es que la plantilla se encuentra en un momento de conflictividad laboral con la negociación de ERE. Así lo manifesta el presidente del comité de empresa, Xesús Graña, que indica que "dende hai tempo as centrais sindicais, CCOO, UGT e CIG consideramos que pola problemática do ERE, unha situación que nunca se dera, e polo proceso de negociación do convenio marco era convinte aprazalas. A Mesa electoral entendeu a nosa postura e seguiu o que establece a lei". Ante esta situación, el actual comité mantendría su mandato hasta el primer trimestre de 2014.
El CSIF es el sindicato que presentó el preaviso y su total oposición a este aplazamiento electoral. Desde esta central consideran que el ERE no puede ser una excusa porque "está parado temporalmente". En un comunicado, el CSIF señala que "si esto nos lo hace el gobierno, arde la calle, pero en ENCE se manipula, con no se sabe bien qué intereses, para mantenerse y evitar que las urnas decidan". En este comunicado se acusa de "falta de democracia" a un comité de empresa que tiene su mandato vencido.
Xesús Graña disiente. El presidente del comité cree que si alguna irregularidad "actuará a autoridade laboral". Y añade que "non teñen ningún interese en perpetuarse no cargo. E non é só unha decisión da CIG que ten a maioría senón que apoian tamén CC.OO. e UGT". Además, debido a la disminución de plantilla, el comité se vería reducido de los 13 representantes actuales a tan solo 9. Graña añadió que además los representantes del CSIF no tienen representación legal "porque se presentaron como independentes e despois convertéronse en CSIF".