Envían a prisión al presunto violador en serie de Marín

Marín
08 de noviembre 2017
Actualizada: 09 de noviembre

Las tres víctimas tienen 36, 42 y 75 años de edad y sufrieron, según la Guardia Civil, "aberrantes prácticas y vejaciones" que les produjeron graves daños físicos y psicológicos. Requirieron asistencia médica por las heridas, los desgarros y los golpes que les propinó. A una le arrojó agua caliente sobre las piernas

"Operación Geronta" / Guardia Civil

La titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Marín ordenó este miércoles el ingreso en prisión de José Luis G.M., el vecino de esta localidad de 40 años detenido este martes como presunto autor de al menos tres violaciones cometidas en la comarca de O Morrazo entre julio de 2016 y marzo de este año 2017. 

Según ha podido saber PontevedraViva, dos de las víctimas a las que está acusado de violar con grandes dosis de violencia habían sido en el pasado novias de su hermano y una de ellas mantiene una relación en la actualidad con otro familiar. 

Precisamente, la familia del hombre se desplazó este miércoles hasta los juzgado de Marín para poder verle y tanto su madre como su hermano quisieron mantener su inocencia. Manifestaron que "é imposible que o fixera el" tanto a la prensa presente a las afueras del juzgado como a los guardias que le trasladaron.

Otras fuentes señalaron que el hombre, que está casado y en el pasado intentó acabar con su vida varias veces, no admitió los hechos ni ante los investigadores ni ante la jueza que lleva el caso.

La Guardia Civil dio a conocer este miércoles detalles de la operación que dio lugar a su detención, bautizada 'Geronta' y que continúa abierta. De hecho, no se descarta la posible implicación del detenido en otros hechos delictivos que todavía siguen investigándose.

El hombre pasó la noche en los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra y a las 13.48 horas de este miércoles llegó a los juzgados de Marín custodiado por una patrulla del instituto armado y con la cara totalmente cubierta por una cazadora. Tras permanecer dos horas y media en el edificio judicial de Marín, a las 16.23 abandonó los juzgados con destino a la Comandancia de la Guardia Civil. Una hora más tarde, regresó a Marín y volvió a comparecer ante la jueza

Dos horas más tarde, sobre las 19.45 horas, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) confirmaba que la jueza ordenó el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza. Añadió que este miércoles también se tomó declaración a dos de las víctimas y se realizaron otras diligencias de investigación que eran necesarias para poder tomar una decisión sobre la situación personal del detenido.

Las tres víctimas tienen 36, 42 y 75 años de edad y sufrieron, según la Guardia Civil, "aberrantes prácticas y vejaciones" que les produjeron graves daños físicos y psicológicos. Requirieron asistencia médica por las heridas, los desgarros y los golpes que presuntamente les propinó el detenido, que arrojó a una de ellas agua caliente sobre las piernas.

Su 'serie' de delitos comenzó en julio de 2016 en un domicilio de Bueu al que entró a la fuerza mientras su moradora dormía. Dos meses después, en septiembre, atacó presuntamente a la trabajadora de un bar de Cangas cuando estaba a punto de cerrar. La última, y también la que causó mayor alarma social, data de marzo de este año 2017 y tuvo como víctima a una mujer de 75 años. 

La anciana estaba sola en su casa de la localidad de Bueu a medianoche cuando el asaltante entró, la ató y amordazó y, a continuación la violó, dejándola atada durante horas, hasta que, bien entrada la madrugada, logró liberarse y acudió a pedir ayuda a unos vecinos.

El Grupo de Delitos contra las Personas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Pontevedra llevó la investigación durante meses y señala que resultó crucial la colaboración de las víctimas, que ayudaron a identificar y arrestar al presunto violado, y también las decenas de entrevistas personales realizadas. 

Los investigadores valoraron los perfiles criminológicos de varios sospechosos que surgieron durante el proceso y finalmente se quedaron con uno de ellos como presunto autor al tener en cuenta los resultados de los estudios genéticos y los terminales telefónicos investigados.

Además, este martes realizaron un registro en el domicilio en el que vive con su esposa en el que localizaron varios objetos empleados durante las agresiones, como un cuchillo, una pistola simulada, cinta aislante, una cuerda y la mochila descrita por varios testigos.