Mourente será la segunda parroquia que cuente con un plan integral de tráfico. El Concello ha decidido continuar por ella una estrategia, iniciada recientemente en Salcedo, para trasladar los estándares del modelo urbano al rural. Así, se apostará por reforzar la seguridad vial, mejorar la accesibilidad y calmar el tráfico en las áreas periurbanas.
El concejal Alberto Oubiña, responsable de la parroquia de Mourente, ha explicado que la principal medida que se adoptará será la instalación de 50 lombos, en zonas más sensibles, y que han sido consensuados con los vecinos en diferentes reuniones o que se han aceptado tras peticiones particulares, "respectando sempre os criterios técnicos".
Se invertirán, en total, unos 151.000 euros.
Con esta actuación, el gobierno municipal espera mejorar la movilidad peatonal y ciclista en todo Mourente "facendo máis segura a vida dos veciños", creando espacios públicos en los que haya una mayor seguridad e itinerarios peatonales para desplazarse por la parroquia.
Esta actuación se une, ha recordado Oubiña, a los casi 700.000 euros que se han invertido recientemente en la reforma integral de Os Campos, los accesos al Casino Mercantil, Os Areás y la rúa do Costado, todas ellas dentro de los límites de Mourente.
También ha destacado que en otras zonas como Santa Margarita o la Avenida de Lugo ya existen medidas de calmado de tráfico, por lo que tampoco se actuará en ellas.
Fuera de este plan se quedarán tanto el entorno del colegio Vilaverde como el área de Montecelo, ya que el Concello de Pontevedra está diseñando actuaciones específicas para estos dos ámbitos, que incluirán una reforma integral. La primera de ellas será "inminente", ha explicado el edil del BNG. La segunda deberá esperar a las obras del nuevo hospital.