La exsecretaria general de la extinta Cámara de Comercio de Pontevedra, Charo Lorenzo, ha vuelto este martes a pisar un juzgado. A diferencia de lo que ocurrió en el mes de junio en el Juzgado de lo Penal número 3 de la capital, cuando iba como acusada por los delitos de negociaciones prohibidas a funcionarios y cohecho y reconoció los hechos, ahora compareció en el Juzgado de lo Social número 4 de Pontevedra en calidad de demandante tras recurrir su despido.
La nueva Cámara de Pontevedra, Vigo y Vilagarcía, a través de su abogado, considera que esta demanda por despido que ha presentado es un "sin sentido" y se reafirma en su proceder, pues sostiene que la despidieron porque ella incurrió en una "clara transgresión de la buena fe de la relación contractual y quiebra de confianza" tras ser condenada con su conformidad en el Penal por unos hechos que cometió siendo secretaria general y en los que actuó "en perjuicio de la propia Cámara".
Charo Lorenzo no intervino en la vista, pero, a través de su abogada, se reafirmó en su demanda y en reclamar que su despido sea declarado improcedente y ella sea readmitida o indemnizada convenientemente, pues cuando la despidieron le dieron 5.931,589 euros en concepto de liquidación, saldo y finiquito y ella considera que debe recibir mucho más.
En concreto, sostiene que debe ser indemnizada en base a un salario mensual de 7.939,81 euros. No es el sueldo mensual que percibía, pero sí por el que tienen que ser indemnizada, pues era el salario inicial que cobraba antes de que un acuerdo que afectó a todos los trabajadores de la entidad le rebajase la nómina casi a la mitad.
La Cámara de Comercio considera un despropósito tal cantidad de dinero, pues mantiene que esto implicaría un pago de una indemnización de alrededor de 206.000 euros. Aún en el caso de que la jueza reconozca que el despido sea improcedente, no están de acuerdo en que deba recibir esa cantidad, sino la mitad.
Charo Lorenzo había intentado inicialmente un acto de conciliación en el Servicio de Mediación Arbritraje y Conciliación (Smac), pero sin resultado, y este martes también era partidaria de llegar a una conciliación. Finalmente, no fue posible porque la Cámara se opone radicalmente. Ven "clarísimo" que el despido es procedente, según indicó su abogado, Alvaro Hinrichs.