La valedora do pobo pide mayor conciencia de familias y autoridades sobre los menores en los botellones

Pontevedra
08 de noviembre 2016

A la vista de las normativas vigentes, recuerda la necesidad de aplicar acciones educativas y preventivas, así como las intervenciones sancionadoras. En este sentido, considera que deben hacerse controles investigación y sanción especial a los establecimientos de venta de alcohol o a las personas que proveen a los menores de estas bebidas

Botellón en la calle
Botellón en la calle / Mónica Patxot

Los últimos casos de intoxicaciones etílicas de menores de edad participantes en botellones no han pasado desapercibidos a la valedora do pobo, Milagros Otero, que recuerda la  y adopten medidas para su erradicación reforzando el control, la vigilancia y la supervisión. En especial, en su opinión, los ayuntamientos, como administración más próxima, son los que deben mostrar una especial sensibilidad ante este tipo de consumo.

La institución del Valedor do Pobo ya había mostrado una especial preocupación sobre esta problemática en el año 2011, cuando realizó una gran actuación de oficio ante las siete principales ciudades de Galicia ante la presencia de menores en los botellones. Ahora vuelve a sacar el asunto a colación ante la vigencia de la situación y su incremento en las últimas semanas

Milagros Otero recuerda que el interés superior del menor, reconocido en la Convención de Naciones Unidas de Derechos del Niño, exige que los poderes públicos lleven a cabo labores de supervisión para la protección de su salud física y mental y la ley autonómica gallega 11/2010 de prevención del consumo de bebidas alcohólicas en menores de edad prohíbe ingerir bebidas alcohólicas con menos de 18 años. Además, establece un sistema de infracciones y sanciones para tratar de asegurar el cumplimiento de sus previsiones.

A la vista de las normativas vigentes, recuerda la necesidad de aplicar acciones educativas y preventivas, así como las intervenciones sancionadoras. En este sentido, considera que deben hacerse controles investigación y sanción especial a los establecimientos de venta de alcohol o a las personas que proveen a los menores de estas bebidas.

Además, recuerda la relevancia del aspecto educativo que, en este ámbito, deben desarrollar las familias como responsables directas de transmitir a las nuevas generaciones una cultura de no tolerancia en el consumo de alcohol a edades tan tempranas.