Mientras no se ejecute el proyecto de mejora de la carretera PO-531 entre Pontevedra y Vilagarcía, comprometida por la Xunta de Galicia desde hace años, el Concello de Barro cree "urgente" acometer una serie de actuaciones para solucionar los problemas de seguridad que existen en ella a su paso por el municipio.
Así se lo trasladó el alcalde de Barro, Xosé Manuel Fernández Abraldes, al jefe territorial de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, en la reunión que ambos mantuvieron este martes.
En líneas generales, el alcalde pidió solucionar la falta de iluminación del macro nudo de Curro, la inseguridad para el tránsito de peatones entre Curro y Meis, la peligrosidad que suponen las medianas provisionales de plástico, los problemas de seguridad que hay en la rotonda pequeña situada al lado de la iglesia de Curro o la necesidad de construcción de las rotondas previstas en el proyecto de mejora en el cruce de Bretoña y en el acceso al polígono de Sequeiros.
Además, Fernández Abraldes destacó la urgencia que existe para construcción del paso soterrado en Bretoña, una actuación que el alcalde ve con "preocupación", ya que señala que no está previsto realizar ninguna actuación a corto plazo, "a pesar de los anuncios hechos tanto por la consellería como por el anterior gobierno municipal".
Todas esta actuaciones serán demandadas en la entrevista que el alcalde de Barro solicitará con la propia conselleira de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Ethel Vázquez.