Un centenar de afectados por las preferentes intenta boicotear a Rajoy a las puertas de la Brilat

Pontevedra
24 de diciembre 2012

Los manifestantes fueron desplazándose a cuentagotas a lo largo de la mañana y llegaron a juntarse un centenar. Sin embargo, el presidente del Gobierno no entró por la puerta principal de la base, de forma que no pudieron gritarle

Afectados por las preferentes esperando al presidente del Gobierno a las puertas de la Brilat
Afectados por las preferentes esperando al presidente del Gobierno a las puertas de la Brilat / PontevedraViva

Un centenar de afectados por las participaciones preferentes intentó trasmitir este lunes sus reivindicaciones al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a las puertas de la base General Morillo de la Brilat en Figueirido. 

Los manifestantes esperaban a Rajoy a su llegada a la base militar para comunicarse por videoconferencia con las tropas españolas desplegadas en el exterior, incluidas los efectivos de la Brilat destacados en Afganistán y militares de otras unidades del Ejército español en otros puntos de suelo afgano, Líbano, Bosnia, Yibuti, las aguas del Índico, Uganda y la Antártida.

A cuentagotas desde poco después de las diez de la mañana comenzaron a llegar a a la Base General Morillo de la Brigada de Infantería Ligera (Brilat) en Figueirido, Pontevedra, miembros de las plataformas de afectados por las preferentes y subordinadas del Baixo Miño y de O Salnés.

No es que el cuartel ocupe un lugar secreto en los mapas, pero muchos de los afectados tardaron en llegar porque se habían perdido, según admitieron al llegar a Figueirido.

Su intención era "aprovechar como altavoz" la presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la Brilat.

Nada más llegar se dirigieron a los responsables del dispositivo de seguridad habilitado a las puertas del recinto militar para explicarles que sus intenciones eran pacíficas, "no queremos crear problemas, sólo llamar la atención", afirmaron.

El despliegue de fuerzas de seguridad era importante con nueve furgones de la Policía Nacional y algunas patrullas de la Guardia Civil.

Finalmente se reunieron unos setenta afectados que optaron por concentrarse ante la puerta de acceso principal a la Base, haciendose oir, aunque conscientes de que por allí no entraría el presidente de Gobierno, como así fue.

Mariano Rajoy entró y salió por otro de los accesos al cuartel.

Tras una hora de movilización recogieron sus pancartas, guardaron sus bocinas y silbatos y se marcharon.

Fue una de las "sorpresas navideñas" que programaron en la reunión celebrada este sábado en el restaurante Paz Nogueira de Santiago, y al que acudieron representantes de 17 plataformas gallegas de afectados por las preferentes. Habrá más.