Ya desde era un niño, cuando visitaba a su abuelo en Lérez y veraneaba en Silgar, Fernando Abilleira soñaba con el espacio. No se marcaba barreras, porque sabe que "el cielo es el límite". Y a base de esfuerzo llegó a trabajar en la NASA y ser una pieza fundamental en el diseño y navegación de la misión InSight, conocida popularmente como la 'Misión a Marte'. Y todo ello quiso compartirlo con los pontevedreses.
Cientos de personas abarrotaron anoche el Teatro Principal para asistir a la conferencia de este ingeniero, que actualmente dirige el equipo de diseño que la nueva misión que la agencia espacial estadounidense mandará al planeta rojo. Buscan aprender más sobre Marte, porque según Abilleira, "ahora los científicos saben que Marte fue como la Tierra hace 3.000 millones de años y eso servirá para evitar que se repita lo que allí pasó".
Pero su conferencia en Pontevedra buscaba acercar el mundo de la exploración espacial al público, en especial a los más jóvenes "para motivarlos y estimularlos al estudio de las matemáticas, las ciencias, la tecnología o la ingeniería, no solo para aplicarlas al espacio que es lo que a mi me gusta, sino quien sabe de la audiencia que tenemos hoy pueden salir médicos o algún investigador que encuentre una vacuna para el ébola, por ejemplo".
Y, por supuesto, compartir con sus paisanos "lo emocionante que fue aterrizar el rover más grande que hemos mandado al planeta rojo", un robot llamado Curiosity de un tamaño cercano a la tonelada métrica. Coincidía justo con el segundo aniversario de su aterrizaje en Marte y Fernando Abilleira estaba ciertamente emocionado. "Igual se me salta alguna lágrima, pero es que lo recuerdo con mucha alegría y emoción", advertía nada más comenzar.
Reconoce que Marte ha fascinado a la humanidad desde su descubrimiento. Y en concreto esta misión, a pesar de ser un proyecto de la NASA contó muchas colaboraciones internacionales. También de España, que según el ingeniero de origen pontevedrés aportó una antena de alta ganancia. "Fue realmente un éxito para la humanidad", explicó. Y así lo mostró en numerosos vídeos e imágenes que demuestran lo complejo de la misión.
Se buscaba, recordó, averiguar si el planeta rojo alguna vez tuvo las condiciones necesarias para albergar vida. Un proyecto en el que Fernando Abilleira trabajó durante siete años, un proceso que detalló durante su conferencia, en la que también explicó cómo se vivió en directo en aterrizaje de la Curiosity. "Fue fascinante y dramático", aseguró. "Teníamos mucho en juego porque llevábamos un retraso de dos años y tuvo lugar en un momento en el que la situación económica en el mundo era delicada. Tenía que funcionar sí o sí".
Con una gran ovación despidió el público a este ingeniero de 37 años, que lleva ya trece trabajando en la NASA. No solo en el diseño y la navegación de estos proyectos, sino apostando por la divulgación científica. "Creo que es muy importante, yo doy muchas conferencias sobre este tema", explicó. Una de ellas fue en la ciudad en la que están sus orígenes y que, por un día, estuvo más cerca que nunca de Marte.