Los noventa trabajadores de la empresa Construcciones Crespo reclaman una reunión con la dirección para intentar buscar alguna fórmula que salve a esta constructora que se encuentra en concurso de acreedores desde el 30 de enero de 2014. Según denunció Xaquín Agulla, del sindicato CIG, la dirección de Construcciones Crespo busca la liquidación a pesar de que cuenta con carga de trabajo. Los representantes sindicales demandan que se explore la posibilidad de encontrar viabilidad a través de una junta de acreedores.
Actualmente, los trabajadores se ven afectados por un expediente de regulación de empleo (ERE) suspensivo desde el 20 de septiembre de 2013, que había sido propuesto por la propia plantilla como opción para buscar una salida viable a la empresa. De hecho, afirman que también la mitad del personal, que contaba con salarios superiores a los del convenio, decidió aceptar una reducción de su sueldo durante el último año.
La empresa fue a un procedimiento denominado 'propuesta anticipada de convenio' para intentar llegar a un acuerdo con los acreedores pero ninguno de ellos se mostró interesado en adherirse a esta propuesta. Por ese motivo, la semana pasada la dirección decide asumir la liquidación "para desfacerse dun xeito cómodo de traballadores e da débeda contraída con acreedores", según apuntaba Xaquín Agulla, de la CIG, que ofreció una rueda de prensa acompañado por un grupo de trabajadores y por Luis Rodas de CC.OO.
Los sindicatos aseguran que la dirección de la empresa tiene tomada la decisión de liquidar la entidad desde hace tiempo y que ha sido el cuadro de personal el que evitó que se llevara a cabo. Xaquín Agulla afirma que Construcciones Crespo tiene un volumen de obra por ejecutar de alrededor de tres millones de euros y un superávit de más de 500.000 euros y acusa al propietario de falta de sensibilidad por su intención de cerrar la empresa.
El cuadro de trabajadores está formado por empleados, en la mayoría de los casos, de más de 20 años de antigüedad y con edades que superan los 50 años. Para el próximo lunes tienen convocada una asamblea para tomar una decisión sobre la posibilidad de iniciar una campaña de protesta.