La calle César Boente languidece entre las ruinas y la burocracia

Pontevedra
18 de abril 2014

Son muchos los inmuebles ruinosos que existen en el centro histórico pontevedrés, pero entre todos ellos hay dos que resultan paradigmáticos, coinciden en la misma calle César Boente y son modelo o ejemplo de los problemas que reúnen otros muchos edificios

Calle César Boente
Calle César Boente / Mónica Patxot

Son muchos los inmuebles ruinosos que existen en el centro histórico pontevedrés, pero entre todos ellos hay dos que resultan paradigmáticos, coinciden en la misma calle César Boente y son modelo o ejemplo de los problemas que reúnen otros muchos edificios.

El primero es el número 4 de esta rúa. El Pazo Mariño de Lobeira, del siglo XVI, en el que los historiadores aseguran que falleció Tristán de Montenegro. Permanece vallado desde que en enero de 2011 se produjeron algunos desprendimientos.

El edificio estuvo muchos años abandonado, aunque tenía un par de inquilinos, entre ellos un zapatero.

En 2011 se desplomó parcialmente el tejado y la Concejalía de Urbanismo, a través del Servicio de Disciplina Urbanística, dictó una orden de ejecución para el desmontaje parcial del tejado y la protección de la vía pública del peligro de caída de elementos de la cubierta y la cornisa. La propiedad cumplió con la orden de ejecución y, atendiendo el requerimiento municipal, valló parcialmente la calle para proteger a los peatones.

Al mismo tiempo se incoó un procedimiento de ruina. Los informes municipales acreditan la ruina técnica (agotamiento estructural) y económica (acredita que el coste de la restauración equivale al menos a un 50% del valor de la construcción, excluido el valor del solar).

La Concejalía de Urbanismo instó a la propiedad a acometer la posibilidad de restaurar el edificio y los dueños presentaron el proyecto de demolición parcial con vistas a la restauración posterior. Se envió a informe (preceptivo y vinculante) de Patrimonio, al tratarse de un edificio catalogado. Enviado el 30 de mayo de 2012.

El asunto está parado porque la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural no informó el proyecto de demolición parcial.

El concejal de urbanismo, Antón Louro y los técnicos municipales han preguntado en varias ocasiones por el asunto y se han interesado extraoficialmente a través de los técnicos de Patrimonio que acuden periódicamente a las comisiones de Urbanismo. Hasta que Patrimonio informe no se pueden dar nuevos pasos.

EDIFICIO DE LA ANTIGUA TIENDA DE BARCIA

En cuanto al segundo edificio, el número 6, la ficha del Peprica dice, entre otras cosas: "Larga fachada con huecos de arco. Siglo XVII. Piedra armera y las armas de los Mendoza, Sotomayor, Figueroa, Pardo de Cela y Caamaño. Destaca espacio interior muy degradado con solaina y patín. (Se refiere al patio donde proliferan los gatos). Bajos reformados en los años 40 y 80".

Popularmente es conocido por acoger durante muchos años la tienda de Barcia.

Cuenta con declaración de ruina desde finales de los 90. Sin embargo, no ha habido episodios de desprendimientos o de riesgo. En el año 1999 el Concello tramitó una licencia de restauración del edificio presentado por el antiguo propietario. El proyecto fue informado negativamente por Patrimonio. No fue corregido y está parado desde entonces.

El propietario falleció hace unos años y la propiedad está dividida entre los herederos, que deben ponerse de acuerdo.

Al igual que residentes y vecinos de la zona, en ambos casos, Antón Louro destaca que está "moi interesado" en que estos inmuebles puedan recuperarse y restaurarse, porque se trata de dos edificios singulares y muy valiosos de nuestro Centro Histórico. En este sentido, desde el Concello trasladan que se apoyará cualquier iniciativa de los propietarios, "aínda que somos conscientes de que a situación económica lastra todo tipo de actuacións inmobiliarias".

Es necesario "axilizar o ritmo de emisión dos informes dende Patrimonio"

Louro destaca su "total vontade de colaborar", tanto en este como en cualquier otro caso, con Patrimonio para impulsar los expedientes. Tanto él como los técnicos municipales están "a disposición de Patrimonio".

En este sentido, señalan que es necesario "axilizar o ritmo de emisión dos informes dende Patrimonio" porque las licencias son asuntos reglados y el Concello no puede continuar adelante si faltan informes preceptivos y vinculantes.

Finalmente, el teniente de alcalde, considera que sería una "magnífica novidade" que la Xunta de Galicia pusiese en funcionamiento, cuanto antes, el Área de Rehabilitación Integral (ARI) del Centro Histórico. Un programa que marcha con mucho retraso y que, sin duda, también encuentra dificultades en la situación económica, pues, a día de hoy, lo que realmente falta es que la propia Xunta defina el porcentaje subvencionable a las obras de las áreas de rehabilitación. O, lo que en el fondo es lo mismo, que decidan los fondos económicos el presupuesto autonómico que se dedicarán a la rehabilitación.

Con independencia de estos dos inmuebles, existen otros edificios del Centro Histórico que se podrían beneficiar de las ayudas oficiales a la rehabilitación, por lo que el ARI "é unha necesidade", señaló Louro.

Cabe recordar que el ARI ya está aprobado, pero hasta que se dote de presupuesto y fondos, no dejará sentir sus efectos reales.