Luz y taquígrafos para el Pontevedra

18 de marzo 2013
Actualizada: 18 de junio 2024

¡Luz y taquígrafos!. Expresión tantas veces utilizada como tan pocas puesta en práctica. Frase que indica que algo necesita hacerse clara y públicamente, a la vista de todos. "Luz", sinónimo de claridad y "taquígrafos", que son quienes toman nota y dan fé de todo lo dicho en reuniones, congresos o en el parlamento, algo así como simplemente llamar a las cosas por su nombre.

Pues si de llamar a las cosas por su nombre se trata, eso es exactamente lo que NO se está haciendo en el Pontevedra. Y no viene de ahora, aunque sea precisamente ahora cuando la deriva nos esté llevando a las más bajas cotas de miseria institucional y deportiva, hasta el punto de poner en serio peligro la supervivencia de la entidad.

Uno ya empieza hasta a dudar que de verdad se quiera sacar al club adelante, o lo que en realidad se pretenda sea una muerte no por lenta menos dolorosa, que enmascare el polvo (o mejor lodos) acumulado debajo de las alfombras, a base de adormecer a una masa social decreciente y que a punto está de rozar la indiferencia.

Desde fuera da la impresión de que no es que no se pueda, es que simplemente no se quiere, ni tampoco se sabe. Se está tirando la temporada de forma lamentable, dejando morir el interés de una afición desencantada por la actuación de un presidente empeñado en vivir de espaldas a su masa social y hasta a sus mismos compañeros de Consejo, por mucho que luego pretendan negar la mayor y escenificar una ridícula unidad y sintonía que ni ellos mismos se creen.

Y se está tirando la temporada por inacción, dejando sólos a unos jugadores, a un personal que merecen mayor respeto y que lo están dando todo, aguantando carros y carretas. Casi cuatro meses sin cobrar. El vestuario a punto de estallar y con razón. Empleados que reciben propuestas tan insólitas como la de que, ya que tanto quieren al Pontevedra conviertan lo que se les adeuda en acciones...¿Y de qué comen?, ¿y cuántas acciones propias reúnen en total todos los actuales miembros del Consejo, incluido el presidente?...

Un presidente que gobierna el club como si fuera su cortijo particular. Que se permite actitudes y comportamientos que si saliesen a la luz no tendría lugar dónde esconderse, pero que de momento se tapan por temor de los que las padecen, pero que no se inmuta al ver el descenso de espectadores que semana a semana sufren las gradas.

Un presidente que se limita a esperar que caiga el "maná" de las subvenciones para pagar a jugadores y empleados, pero que quizás debería explicar cómo es posible que en noviembre el club se haya quedado sin liquidez, cuando según datos del propio club se han retirado nada menos que 2.387 carnets de socio (a una media de sólo 100 euros, echen ustedes las cuentas).

Pero con ser malo, lo peor es que no se atisba que nadie esté siquiera planificando el futuro. Llevamos con éste dos años en tercera, y salvo milagro vamos camino de otro más, pero si los mismos que nos han traído hasta aquí han de ser los que pongan los cimientos del futuro, aviados vamos. Eso sí, los "teóricos" aspirantes a la poltrona tampoco parecen dispuestos a dar un paso al frente firme.

Mientras, seguimos moviéndonos en una ampliación de capital "capada" y pactada para dejar todo prácticamente cómo está y en las mismas manos. Limitando la entrada de dinero nuevo se limita también las posibilidades, no sólo de sanear al club, sino también se aborta la posible llegada de un inversor ambicioso (que parece algún intento hay o ha habido).

La limitación a 200.000 euros se antoja absurda, salvo que algunos hagan como en la famosa comedia de Lope de Vega, "El perro del hortelano", ya saben, aquel que ni come ni deja comer.

Muchas preguntas sin respuesta todavía. Muchas cuestiones para una Junta General de Accionistas que se me antoja vital para el futuro de un Pontevedra agonizante. Espero que accionistas y aficionados pregunten, exijan y demanden transparencia, como espero que desde el estrado no se repita el lamentable espectáculo de oscurantismo protagonizado en la anterior junta.

La frase con la que titulo esta columna la popularizó el Político español, Jefe del Partido Conservador, ministro y presidente del Gobierno en diferentes ocasiones durante el reinado de Alfonso XIII, Antonio Maura, que dijo literalmente: "Yo, para gobernar, no necesito más que luz y taquígrafos".

Pues bien, señor Boullosa, aunque compararle con Maura sea poco menos que un sacrilegio, tanto por ideas como por comportamientos, actitudes y especialmente oratoria, y puede que sea mucho pedir, aplíquese la frase, al menos en lo que le quede en el cargo, y permita que al Pontevedra lleguen "luz y taquígrafos", o eso o apártese a un lado dejando que entre aire fresco, que buena falta hace para evitar que sigamos muriendo lenta y dolorosamente.

18.03.2013