Adrián Esperón y Patricia Martínez, bailando hacia la élite mundial

Pontevedra
12 de noviembre 2013

La pareja pontevedresa de baile deportivo afronta en los próximos días los campeonatos del Mundo en la modalidades de 10 bailes y standard en Viena y Kiev, respectivamente

Patricia Martínez y Adrián Esperón en las calles de Pontevedra
Patricia Martínez y Adrián Esperón en las calles de Pontevedra / Mónica Patxot

Adrián Esperon (Pontevedra) y Patricia Martínez (Mos), afrontan en los próximos días su mayor reto de la temporada, los campeonato del Mundo de baile deportivo en las modalidades de 10 bailes y de standard.

Será la octava y novena vez que ambos compitan en un Mundial en una disciplina más conocida ahora en la sociedad, aunque aquí "aún hay que explicarlo bien, algo que no sucede a nivel europeo o mundial", asegurá el propio Adrián.

Tres horas de entrenamiento diario en pareja a lo que hay que sumar la preparación individual de cada uno. Son las cuentas de dos deportistas que, además de en Pontevedra y Mos, pasan buena parte de su tiempo en Molinella, Italia, donde perfeccionan su técnica en una de las escuelas de baile más prestigiosa del planeta.

Así han ido ascendiendo peldaño a peldaño con el objetivo de llegar a una élite mundial que cada vez se encuentra más cerca, tras lograr títulos nacionales en varias ocasiones y haber logrado ser semifinalistas en un campeonato del Mundo.

ÿse es precisamente el objetivo que se marcan en la cita de Viena (Austria), el próximo 16 de noviembre en la modalidad de 10 bailes y el día 23, en la localidad ucraniana de Kiev, en standard.

Eso supondría meterse entre las 12 mejores parejas del mundo en unas citas a las que acuden sin presión, que según reconoce Patricia "se siente más en el Nacional, porque ahí hay que revalidar título", mientras en el Mundial se trata de "escalar poco a poco".

Llevan bailando juntos ocho años, con momentos mejores y peores que "se aguantan teniendo un objetivo mutuo", una pasión que esperan se extienda con los años. Para ello Galicia ha experimentado una evolución que, tal y como certifica Adrián, "se nota en que ahora hay bastantes niños y niñas bailando".