Louzán sopesa presentarse a la presidencia de la Federación Gallega de Fútbol

Pontevedra
25 de septiembre 2014

El presidente de la Deputación de Pontevedra reconoce que varios clubs de la provincia le han planteado esta "proposta que vou a estudar en profundidade", ha manifestado. Aspira a suceder al actual presidente federativo a su vez alcalde de Cerceda, José García Liñares

En presencia de Cholo, Rafael Louzán hace entrega al capitán del Deportivo, Laure, del Trofeo Luis Otero
En presencia de Cholo, Rafael Louzán hace entrega al capitán del Deportivo, Laure, del Trofeo Luis Otero / Diego Torrado

El presidente de la Deputación de Pontevedra, Rafael Louzán, medita la opción de presentarse a la presidencia de la Federación Gallega de Fútbol, cargo que ocupa actualmente el alcalde de Cerceda, José García Liñares.

El propio Louzán ha reconocido este jueves que varios clubes de la provincia le han planteado esta propuesta "que vou estudar en profundidade", señaló el dirigente.

Las elecciones tendrán lugar en el mes de diciembre, pero las candidaturas deben presentarse antes de 9 de octubre. ÿse es el plazo que Louzán tiene para decidir si da el paso y aumenta su amplia relación con el mundo del deporte y con el fútbol en particular.

Rafael Louzán: "Hai miles de licenzas e moitas cousas por facer"

Preguntado al respecto el presidente provincial señaló la importancia de que "o futbol galego teña a mellor representación posible, hai miles de licenzas e moitas cousas por facer".

La intención de los clubes que apoyan la opción de Louzán es contrarrestar el poder que ejerce actualmente la zona norte de Galicia pese a ser Pontevedra la que más licencias aporta y la que tiene el mayor número de representantes en la asamblea de la Federación Gallega.

Este cargo sería compatible con su ocupación política, del mismo modo que García Liñares, que tiene la intención de presentarse a la reelección, sigue siendo alcalde de Cerceda.

Otro candidato que ya ha confirmado su intención de acceder a la presidencia del fútbol gallego Juan Vázquez, el que fue vicepresidente con García Liñares pero que dimitió por discrepancias en su gestión.