El Pazo da Cultura de Pontevedra volvió a vestir sus galas para acoger la segunda ceremonia de entrega de los Premios Galegos da Música, unos galardones que están consolidándose en el panorama cultural de nuestro país. Y este año con dos premios que quedan muy cerca de casa. El músico marinense Davide Salvado fue elegido como el mejor del año en la categoría de Música tradicional gallega, mientras que el Aturuxo de Bueu es la mejor sala de conciertos de 2014.
Todo eso en una gala que estuvo conducida de nuevo por la compañía Chévere -Premio Nacional de Teatro 2014-. Crearon un espectáculo soberbio que estaba articulado con un objetivo claro: reivindicar la presencia de la mujer en la música y en el mundo. Las Fillas Bravas fueron las encargadas de presentar la gala, dando paso a sketches al más puro estilo 'ultranoite', en los que estuvieron acompañadas sobre el escenario por numerosas artistas gallegas.
Los premiados en esta segunda edición de los Premios Galegos da Música fueron:
- Pop e indie: Ataque Escampe
- Rock: Cró
- Blues, funk & soul: Cats and Monkeys
- Jazz y músicas improvisadas: Sumrrá
- Hip-hop y músicas urbanas: Wöyza
- Música clásica y contemporánea: Orquesta Vigo 430
- Folk: Cuarteto Bígaro
- Música tradicional gallega: Davide Salvado
- Músicas del mundo: Dos fíos invisibles chegan os colores
- Canción de Autor: A Cada Canto
- Música infantil: Pablo Díaz e a Banda Tic Tac Toc
- Electrónica: Sub Rosa
- Metal: Nao
- Reggae, Ska & Mestizaje: Zamaramandi
- Orquestas, grupos y música de verbena: Los Satélites
- Premio Organistrum Salas: Aturuxo
- Premio Organistrum Festivales: Festigal
- Premio Organistrum Espacios de Comunicación Musical: Planeta Furancho
Los premios fueron entregados por músicos bien conocidos como Abe Rábade, Mercedes Peón, Susana Seivane, Gloria Mosquera, Santi Cribeiro, Pablo Novoa, García MC y Sonia Lebedinsky.
Además, se concedió el Premio Honorífico Músicos Ao Vivo a N.H.U., un proyecto musical avanzado a su tiempo, aglutinador de una generación de músicos inquietos, inconformistas y entregados a un proyecto minoritario, underground y carente de referentes próximos que trazó nuevas formas de hacer música en una Galicia recién salida de la dictadura franquista.
Los triunfadores de la noche llevaron la casa una de las estatuíllas que el escultor y músico, Víctor Lorenzo, creó especialmente para el certamen a golpe de motosierra, y que ya están bautizadas como 'Los Melómanos'.
Como remate a esta gran fiesta de la música gallega, una emotiva interpretación del tema Matriarcas de Guadi Galego, que cantó acompañados en el escenario por docenas de mujeres músicas a las que se sumaron también al final todos los premiados de esta edición.