¿Puede servir la pintura como manera de encuentro entre diferentes generaciones? ¿Y por qué no? La experiencia se plantea a partir de ese enfrentamiento, de la construcción de un diálogo articulado desde las propuestas individuales de dos artistas que surgen en épocas diferentes, con formaciones y situaciones vitales alejadas entre sí, respondiendo, por lo tanto, a diferentes inquietudes y paisajes sociales.
Estamos ante un diálogo desde los pinceles, desde la manera de mirar a nuestra sociedad e interpretarla a través de esa disciplina que es la pintura.
La sala de exposiciones del Pazo da Cultura abrió la nueva exposición de Na beira do río. Diálogos dende a pintura. Para esta segunda edición la propuesta invita a interactuar a Dolores Gálvez (Poio, 1954) y Belén Padrón (Oviedo, 1981). Ambas llevan viviendo en Pontevedra desde bien jóvenes, además de realizar sus estudios de Bellas Artes en la facultad de nuestra ciudad.
La obra de ambas creadoras se configura en el terreno de la abstracción, lo que pretende ser una apuesta más dentro de este proyecto pictórico dentro de las infinitas veredas de la pintura. Las dos trabajan desde la potencia del color y su plasticidad dentro de un discurso singular.