Quema de neumáticos; apertura de una vía de agua en Montero Ríos; bengalas, lanzamiento de petardos, huevos y harina contra la fachada de la Deputación de Pontevedra. Mucha tensión se vivía este viernes en Pontevedra en la primera de las protestas que los bomberos de los parques comarcales van a realizar durante las próximas semanas en las cuatro provincias gallegas reclamando la dignificación de su trabajo.
Ángel Moldes, presidente del comité de huelga, señala que después del plantón por parte de las cuatro diputaciones gallegas y de la Xunta de Galicia en la última reunión para negociar una salida al conflicto, decidieron intensificar las protestas. Alega que llevan dos meses sin avance: "parece que non lles importa que estean pechados os parques en toda Galicia".
Actualmente trabajan alrededor de quinientos profesionales en los 25 parques comarcales de bomberos en la comunidad autónoma, cuatro de ellos en la provincia de Pontevedra, entre los que se encuentran el de Ribadumia y Bueu. De estos cuatro, dos o tres permanecen diariamente cerrados desde que comenzaron las protestas y la huelga.
Moldes explica que existen diferentes condiciones de trabajo en cada provincia y dentro de cada una también se presentan diferencias laborales que, en cualquier caso, no resuelven las dotaciones mínimas para que ejerzan correctamente su función según la Ley de riesgos.
Reclaman un convenio único para toda Galicia y una valoración económica acorde con el trabajo que realizan ya que actualmente cobran un salario bruto anual de 20.100 euros de media.
Sus demandas también se centran en el incremento del personal en cada uno de los parques para que figuren siete bomberos más en cada parque comarcal ya que indican que tres por turno se encuentran con dificultades para intervenir en un siniestro. "Hai polígonos con moitísima carga de traballo", manifiesta el portavoz.
Sus acciones concluirán con una manifestación prevista para el viernes 17 de noviembre en Santiago de Compostela a la que están convocados bomberos de toda España.
Contemplan la posibilidad de llegar a una huelga de hambre si las reivindicaciones no son atendidas y las administraciones provinciales y autonómicas no se sientan a negociar con propuestas concretas.
Como anécdota, en el acto de protesta de esta mañana fue necesaria la intervención de los bomberos del parque municipal de Pontevedra para que cortasen la vía de agua que los manifestantes abrieron frente a la Deputación. Efectivos de la Policía Nacional impidieron, durante a acción reivindicativa, que el colectivo entrase en el edificio del Pazo Provincial.