El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, acaba de retomar la agenda oficial tras unos días de vacaciones y, en su primera comparecencia, ha querido hacer balance de la actividad del Gobierno local desde que tomó posesión el 17 de junio y del estado actual de las negociaciones con el PSOE para conformar un Gobierno bipartito.
Esas negociaciones están paralizadas y, a la vista de lo ocurrido en las últimas semanas, y también durante el último año de mandato y durante la campaña electoral, Lores llega a la conclusión de que "el PSOE tiene decidido no entrar en el Gobierno".
Al alcalde, esa le parece "una opción válida, como cualquier otra" y también "respetable", pero considera que, mientras no cambie esa decisión, "no tiene sentido" negociar para constituir un Gobierno coaligado.
"Cuando cambie de decisión, nos sentaremos a hablar y llegaremos a un acuerdo sin duda", señaló Lores, que sigue con la mano tendida a constituir un Gobierno bipartito, pero ve en el PSOE una decisión "política" de no entrar en el Gobierno, como tampoco quiso entrar en Santiago de Compostela, donde gobierna la nacionalista Goretti Sanmartín.
Fernández Lores ha querido "agradecer expresamente" al PSOE que le apoyase para la investidura "para que yo siguiese siendo alcalde", pues no estaría en el cargo sin el voto socialista.
Sobre esta nueva etapa con un Ejecutivo de tan solo nueve concejales, Lores recordó que ya ha gobernado sin mayoría en el pasado y en sus 24 años y siete mandatos como alcalde ya tiene experiencia con todo tipo de gobiernos en solitario y en coalición, con mayoría, y en minoría.
Una cuestión en la que ha querido insistir es en que "tenemos muy decidido qué queremos para esta ciudad", un modelo de vanguardia y pensado para las personas, y "vamos a seguir en esa línea", de modo que hay dos opciones, que el PSOE entre en el Gobierno para seguir con ese modelo o que no. La "última alternativa" sería que hiciese una moción de censura y "eso pasa por que se pongan de acuerdo el PP y el PSOE".
De momento, en los dos primeros meses gobernando en solitario, realiza un balance "muy positivo" del trabajo de todos los concejales y también de la alcaldesa en funciones, Eva Vilaverde, durante su ausencia.