Tras trece años y 4.759 días al frente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo ha presentado este viernes su dimisión como presidente del gobierno gallego. Visiblemente emocionado, ha asegurado que cierra esta etapa "triste pero satisfecho".
"Soy y seguiré siendo siempre un discípulo de Galicia. Fue mi maestra y de ella aprendí que gobernar consiste en dialogar", ha afirmado Núñez Feijóo en su discurso de despedida, en el que ha estado acompañado de todos los miembros de su ejecutivo.
En su declaración, el ya presidente gallego -que a partir de mañana estará en funciones hasta que tome posesión su sucesor, el pontevedrés Alfonso Rueda- ha reconocido que nunca pensó en "pronunciar estas palabras de renuncia".
Ha añadido, eso sí, que "tampoco llegué a imaginar que la política en España, el servicio público, el interés general, iba a ser rehén durante tanto tiempo de la frivolidad, de la popularización y del populismo que se ha instalado".
Núñez Feijóo ha defendido que deja Galicia "física pero no anímicamente", una comunidad "cordial" que, según ha subrayado, es un ejemplo de "moderación y unidad" alejado de "nacionalismos intransigentes y centralismos de otros tiempos".
Es una Galicia "sin trincheras", ha apuntado el dirigente popular, que ha afirmado que "tengo fe" en que el conjunto de España "también vuelva a serlo".
"No quiero ni puedo compartir la premisa de que en el conjunto de España es imposible lo que sí fue posible en Galicia", ha subrayado Feijóo en su despedida.
En un discurso sin preguntas, el presidente de la Xunta ha hecho balance de su gestión durante estos trece años en los que, ha destacado, que tuvo que hacer frente al "reto mayúsculo" de una "virulenta" crisis económica y de la pandemia de la covid-19.
A pesar de ello, ha defendido Alberto Núñez Feijóo, la "estabilidad" que ha aportado su gobierno "hizo que el avance de Galicia no se detuviera nunca", apuntalando, ha dicho, la prosperidad y el bienestar de los gallegos.
"Dejamos un balance del que, humildemente, nos podemos sentir orgullosos", ha señalado, destacando especialmente el liderazgo de Galicia en producción de vehículos y en el sector textil o su consolidación como potencia pesquera, láctea y forestal.
A ello ha sumado una red de hospitales "renovada", las universidades "más accesibles" de toda España, la gratuidad de las escuelas infantiles, la construcción de estaciones intermodales en las ciudades o una menor carga fiscal "para todos".
Tras agradecer el trabajo de todo su gobierno, Núñez Feijóo también ha hecho extensible este recuerdo a todo el tejido social, político y económico de Galicia, así como a sus familiares y allegados "por apoyarme en todo momento".
Para el final ha dejado un mensaje para todos los gallegos, afirmando que Galicia "seguirá siendo parte fundamental de mi camino" y reiterando que " fue un orgullo, es un orgullo y seguirá siendo un orgullo seguir sirviéndola desde allí donde esté".