Alfonso Rueda está viviendo "el momento más importante de mi vida política sin ninguna duda" y quiso compartirlo con el partido que hace seis años lo convirtió en presidente, el PP provincial de Pontevedra. Ahora aspira a convertirse en el presidente del PP gallego y, para hacerlo, quiso ponerse delante de los suyos, los que lo apoyaron como líder provincial, y pedirles su apoyo porque "mi fuerza la cojo aquí".
Este viernes, se situó ante alrededor de 250 integrantes de su partido en una Junta Provincial del PP en la Finca Batacos y, por momentos con la voz quebrada, y casi siempre emocionado, les anunció que presenta su candidatura para presidir el PP de Galicia.
Salvo sorpresa mayúscula, será el único candidato en el congreso extraordinario que se celebrará en esta misma ciudad de Pontevedra los días 21 y 22 de mayo, pero este viernes comenzó la carrera y lo hizo, desde la total "humildad", y sin querer dar nada por hecho.
Todo el partido lo considera ya el nuevo presidente gallego y sustituto de Alberto Núñez Feijóo, pero él anunció que "no voy a dar ninguna batalla por ganada" y va a recorrer toda Galicia pidiendo el apoyo de los afiliados.
La voz se le quebró en tres ocasiones y reconoció la emoción que lo invade ante este momento tan decisivo, incluso que siente "vértigo" y está "abrumado" y "asustado, no sabéis hasta qué punto". Esa inquietud, de todas maneras, no le impide mostrar confianza, la que le de la sentirse apoyado por los suyos.
Y ese apoyo fue unánime. Este viernes, si hubiesen pasado lista, no faltaba nadie, desde alcaldes, concejales y portavoces del partido de todos los ayuntamientos de la provincia a conselleiros del Gobierno en el que él lleva 13 años (los titulares de Sanidad y Educación, Julio García Comesaña y Román Rodríguez), líderes nacionales como Ana Pastor y diputados estatales como Diego Gago o Juan Constenla.
Lo recibieron al grito de "presidente, presidente" y en varias ocasiones interrumpieron su emocionado discurso para repetírselo. El presidente local del PP de Pontevedra en funciones, Rafa Domínguez, lo confirmó en su discurso de bienvenida, en el que aseguró que "no conozco a nadie más preparado" y recordó que en el partido ya todos le llaman el "jefe".
Alfonso Rueda se mostró muy seguro de la "fortaleza" del PP y muy agradecido al legado que deja Alberto Núñez Feijóo. A su predecesor, y actual líder del PP nacional, se refirió en varias ocasiones como un político "extraordinario" con un "liderazgo fortísimo" y también quiso dejar claro que no tenía intención de sustituirlo, sino de continuar con el trabajo hecho desde que 2006 se convirtió en presidente del PP y en 2009 de la Xunta de Galicia.
"No vengo aquí a sustituir a nadie, sería imposible. Vengo a continuar a labor de alguien insustituible, pero que hay que sustituir", señaló. Así, reconoce que el "paso valiente y emocionante" que dio Feijóo dejando Galicia por presidir el PP nacional no era lo que más querían en el partido, pero era necesario y le dio todo su apoyo en esta nueva etapa.
De hecho, también le pidió su apoyo a la Junta Directiva del PP provincial para ayudar la que Feijóo se convierta en el próximo presidente del PP de España. En esta nueva etapa, Rueda se marca tres objetivos, ayudar a Feijóo en este "cambio en España", que su partido continúe trabajando "desde la unidad" y no solo conservar la Xunta en los dos años que quedan de legislatura, sino volver a ganar en 2024.
Así, animó a los suyos y aseguró que "la quinta mayoría absoluta empieza hoy aquí". Los aplausos que lo interrumpieron en varios momentos del discurso fueron especialmente intensos cuando afirmó su intención de seguir siendo el "corredor de fondo" que le llaman ya algunos medios y reeditar para el PP una quinta mayoría absoluta después de las cuatro de Feijóo.
Con el anuncio de esta candidatura, no rompe con el pasado, sino todo el contrario. Asegura que "esta es una etapa nueva, pero es de continuidad" y que el PP empieza "un nuevo futuro".
"Galicia es nuestro camino, en Pontevedra empieza todo y vamos a seguir juntos", finalizó su discurso, antes de que de fondo sonara 'Friday I'm In Love', de The Cure, toda una declaración de intenciones del importante de este día para él. Antes de su llegada al acto, a las siete de la tarde de este viernes, había sonado 'Mi Gran Noche', de Rafael. Y previamente, 'Xuntos', de Juan Pardo.
Tres canciones cargadas de simbolismo y contenido para una nueva etapa en la que, a partir de mayo, pasará a ser el nuevo líder del PP gallego, pero también presidente de la Xunta de Galicia. Él, abrumado, como demostró, reconoció que "nunca en mi vida busqué ser lo que voy a ser ahora", momento este en el que la voz no le aguantó la emoción.