A finales del pasado mes de noviembre, Pilar Portela era despedida como gerente del Pazo da Cultura de Pontevedra. Tras veinte años al frente de este organismo, el Concello prescindía de ella dentro de una reorganización que acabó con su disolución como ente autónomo.
Aunque apenas había trascendido, por decisión de la propia interesada, la exgerente del Pazo acudió a los tribunales. Alegaba que su despido debía ser considerado nulo y, por lo tanto, pedía ser restituida en su puesto de trabajo.
Tres meses después la justicia le ha dado la razón. Al menos, en parte. Considera que el suyo no fue un despido nulo, pero sí improcedente.
La sentencia no obliga al Concello de Pontevedra a reincorporarla sino a indemnizarla.
Pilar Portela deberá recibir unos 127.000 euros, según recoge el fallo del juzgado al que ha tenido acceso PontevedraViva, si bien por ahora no han trascendido los motivos esgrimidos por el tribunal para fijar dicha cantidad.