La conselleira do Mar, Rosa Quinatana, mantuvo hoy una reunión con representantes de las principales asociaciones de bateeiros de Galicia y del Consello Regulador do Mexillón en la que abordaron el proyecto de dragado del río Lérez en Pontevedra. Las razones por las que la Consellería convocó a los profesionales se deben a la preocupación mostrada por el sector y para aclarar las dudas que manifestaron acerca de esta actuación, que lleva varios años pendiente de realizarse.
Quintana explicó al colectivo la fase en la que se encuentra el proyecto. El documento no está finalizado, los lodos aún no comenzaron a extraerse y todavía falta el informe de impacto ambiental. Una vez recopilados todos los informes, el proyecto será sometido a exposición pública y será el momento en el que los interesados "podrán consultar o seu estado e comprobar que cumpre con todas as normativas", explican desde la Consellería en un comunicado, en el que subrayan que el depósito de los áridos se realizará en uno de los puntos ya autorizados desde 1998. “É un proxecto de dragaxe como os que se fan de forma continua en Galicia, con todas as garantías medioambientais. Non son capaz de comprender por que suscita esas mentiras que se verteron acusándonos de levar lodos altamente contaminantes a Sálvora. Os mesmos bateeiros, que están todos os días pola ría, poden acreditar que é todo falso. Nin se están facendo depósitos en Sálvora nin Portos de Galicia é o que ten que autorizalos”, insiste la conselleira.
Los dragados tienen una tramitación administrativa "moi complexa" y sostiene Quintana que desde que está al frente de la Consellería do Mar su departamento se caracterizó por cumplir estrictamente con las directivas nacionales e internacionales en materia de medio ambiente. "Temos 122 portos en Galicia e o meu deber é darlle viabilidade para que poidan atracar as embarcacións, pero tamén é a miña responsabilidade responder para que os produtos das nosas rías estean nos máximos controis de calidade, que é o que defendemos en Galicia”, concluyó.