La iglesia de Santa María de Sacos deja atrás los problemas derivados de los temporales y del paso del tiempo

Cerdedo-Cotobade
03 de agosto 2024

La iglesia de Santa María de Sacos, en Cerdedo-Cotobade, está siendo objeto de una ambiciosa actuación desde el año 2023 que en la actualidad está al 65% de ejecución para devolver al templo a su estado original. La actuación supone una inversión de casi 330.000 euros de la Xunta de Galicia

Visita de José López Campos y Jorge Cubela a la iglesia de Santa María de Sacos
Visita de José López Campos y Jorge Cubela a la iglesia de Santa María de Sacos / Consellería de Cultura

La iglesia de Santa María de Sacos, en Cerdedo-Cotobade, está siendo objeto de una ambiciosa actuación desde el año 2023 que en la actualidad está al 65% de ejecución para devolver al templo a su estado original. 

La actuación supone una inversión de casi 330.000 euros de la Xunta de Galicia y este sábado visitaron la iglesia para comprobar los trabajos el conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos y la directora general de Patrimonio, María del Carmen Martínez, acompañados por el alcalde, Jorge Cubela.

José López Campos señaló la necesidad de una restauración, por una parte, debido a las situaciones climáticas adversas y, por otra, a causa de unos trabajos hechos, durante la segunda mitad del siglo XX, para evitar la entrada de agua y el exceso de humedad, con los que el inmueble sufrió una desvalorización estética y artística

El conselleiro agradeció la "profesionalidad" de los trabajadores que están llevando a cabo para "poder salvaguardar los bienes culturales, históricos y religiosos que guarda esta iglesia".

Las intervenciones, buscan solucionar las filtraciones de agua del templo a través de un aislamiento térmico sobre las bóvedas de la nave y la ábside y sobre el falso techo de la sacristía, además de impermeabilizar correctamente la cubierta y el encintado de los muros.

También incluye, en la puerta principal, un canal para la recogida de aguas y evitar así las filtraciones al interior de la iglesia y una limpieza superficial y un saneado de las juntas para retirar los encintados de mortero existentes.

El proyecto incluye el cambio de las ventanas existentes de aluminio, que no permiten la ventilación de la iglesia y la eliminación del revestimiento superficial a base de árido, yeso y mortero de cemento que cobre la mayor parte de los muros. En las intervenciones también se prevé la retirada del coro de hormigón por uno nuevo realizado en madera, semejante a lo que tenía el inmueble.

Se actuará también sobre las pinturas que se encuentran en la bóveda de la ábside