Más de 70 entidades, colectivos y organizaciones de carácter ecologista, sindical, sectorial, empresarial, etc., piden la anulación de la primera revisión del Plan Forestal de Galicia de 1992, por la forma y por los contenidos. Por falta de consenso social, de rigor y de datos actualizados sobre la superficie forestal gallega; pero sobre todo por los contenidos, que según estas entidades, están hechos a la medida de las necesidades y ambiciones de la industria forestalista y energética.