Tres nuevas sendas peatonales unirán las playas de Agra y Pampaído

Sanxenxo
02 de marzo 2025
Actualizada: 10:03

La actuación incluye tres sendas peatonales accesibles de 2,2 metros de ancho y una superficie total de 40.130 metros cuadrados que conectarán a pie todo el litoral costero de Dorrón

Infografía de la futura senda litoral de Dorrón
Infografía de la futura senda litoral de Dorrón / Concello de Sanxenxo

Comunicar todo el frente costero de Dorrón. Ese es el objetivo de las tres nuevas sendas peatonales que, a través de un itinerario continuo, unirán las playas de Agra y Pampaído.

Esta actuación se incluye dentro del convenio suscrito entre el Concello de Sanxenxo y la junta de compensación del SU-8 como una de las obligaciones que debe asumir entidad urbanística para el desarrollo y ejecución del suelo con coste cero para las arcas municipales.

La senda, según destaca el gobierno municipal, permitirá recuperar un ámbito degradado, crear una ruta paisajística pública para disfrute de vecinos y visitantes y mejorar la vegetación existente, sustituyendo una parte del arbolado por especies autóctonas.

La actuación incluye tres sendas peatonales accesibles de 2,2 metros de ancho y una superficie total de 40.130 metros cuadrados, en las que se ha tenido en cuenta la orografía para minimizar los movimientos de tierras e impactos paisajísticos.

La primera senda parte desde el vial de acceso a la depuradora de moluscos en Pampaído y discurre paralela a la línea de costa en dirección sur suroeste.

Infografía da futura senda litoral de Dorrón
Infografía da futura senda litoral de DorrónConcello de Sanxenxo

La segunda, discurre desde el vial principal del SU-8, paralela a la línea de costa, y también en dirección sur suroeste y la tercera conecta las dos primeras sendas.

Todas ellas incluyen la instalación de una serie de balizas colocadas a lo largo de su trazado para dotarlas de iluminación, buscando su funcionalidad a la vez que una baja contaminación lumínica.

La renaturalización del terreno contempla además la eliminación de especies existentes de poco valor y que resultan un peligro para la biodiversidad, sustituyéndolas por arbolado autóctono.

Esta repoblación de "sustitución" deberá hacerse progresivamente para favorecer la acumulación de sedimentos vegetales beneficiosos.

El plan de acción comenzará por un estudio detallado de las especies existentes merecedoras de conservación como robles, alcornoques, sauces, alisos, laureles, acebos o higueras.

Estas especies autóctonas se encuentran frecuentemente en estado silvestre, mezcladas entre otras especies de mayor porte y capacidad invasiva.