Robo de madrugada en el Centro Histórico: "Subieron por el andamio hasta mi piso mientras yo dormía dentro"

Pontevedra
29 de marzo 2025
Actualizada: 31 de marzo

Los hechos se producían en un edificio de la plaza de Valentín García Escudero, en la madrugada de este viernes 28 de marzo, y todo apunta a un episodio de vandalismo, no a una acción premeditada

Edificio de la plaza de Valentín García Escudero, con los andamios en proceso de desmontaje, pocas horas tras el robo sucedido en la madrugada del 28 de marzo
Edificio de la plaza de Valentín García Escudero, con los andamios en proceso de desmontaje, pocas horas tras el robo sucedido en la madrugada del 28 de marzo / PontevedraViva

En la madrugada de este viernes 28 de marzo, una vecina del edificio situado en el número 4 de la plaza de Valentín García Escudero sufría un robo en el balcón de su vivenda.

La mujer, que ha solicitado mantener su identidad en el anonimato, relata a PontevedraViva como, "alrededor de las 4 o 5 de la mañana, me despertaron unos ruidos extraños".

"Escuché a unos jóvenes hablando y que decían algo de una maceta; abrí la persiana y vi que intentaban llevarse la base de hierro de las sombrillas del bar de enfrente", explica.

Al comprobar que no conseguían su objetivo, se volvió a dormir, acostumbrada a sufrir episodios de alboroto nocturno de la gente que sale de fiesta por esta zona las noches de los jueves, viernes y sábados.

"Lo habitual es que estén montando jaleo; después, por el ruido, supuse que andaban por el andamio, pero no me imaginaba que podían estar subiendo", aclara.

Por la mañana, cuando salió al balcón "vi que faltaban las macetas, entonces está más que claro que entraron y se las llevaron. Estaban apoyadas en la ventana, tuvieron que subir, saltar la valla, entrar, coger las tres macetas y salir", intuye.

Sospecha que accedieron por uno de los dos andamios que desde hace unos cuatro meses están instalados para el arreglo de la fachada.

Para esta mujer, el robo de las macetas es lo de menos, comparado con el susto que se le ha quedado en el cuerpo al ser consciente de que los intrusos habían llegado hasta su piso "mientras yo dormía dentro", en una habitación junto al balcón.

Por afortunada coincidencia, al mediodía de este viernes 28, los operarios comenzaban el desmontaje de los andamios, una vez finalizada la obra. La vecina se muestra aliviada.

Desde la comunidad de vecinos de este inmueble está previsto que presenten la correspondiente denuncia de los hechos, respaldando la que, a título individual, interponga la víctima.

LOS VECINOS, HARTOS DE DENUNCIAR

La plaza de Valentín García Escudero y sus alrededores se han convertido en los últimos tiempos en un área especialmente afectada por actos vandálicos y comportamientos incívicos durante las madrugadas de ocio.

A la cita de este medio con la vecina víctima de este último suceso, acudieron a apoyarla otros residentes, compartiendo sus propias experiencias con el bullicio nocturno de personas que quieren continuar la fiesta en la calle a altas horas de la madrugada, perturbando su descanso.

"Los jóvenes hacen botellón aquí, vomitan y lanzan botellas contra los edificios, también son habituales las peleas y los gritos", asiente el grupo de vecinos.

Uno de ellos admite que en su edificio de la calle Serra han instalado, por seguridad, cámaras de vigilancia en las zonas comunes. En los 13 años residiendo en el inmueble, las "noches de insomnio" se repiten, así como las denuncias del vecindario. "Hemos llamado a la policía en varias ocasiones, pero ya nos dicen que no pueden hacer nada".

En la misma línea protesta un residente desde hace 40 años en la plaza de Valentín García Escudero. "Llevo viviendo aquí toda la vida, lo que pasa es que últimamente sí que se ve que es peor todo esto: los actos vandálicos, los graffitis, el ruido... El jueves es el peor día, sin duda".

Aluden a un local cercano, en la calle Maceda, que, como cierra a las 4:30, "la gente va muy pasada y se queda haciendo botellón en la calle hasta por lo menos las 6 de la mañana".

Entre los grupos que continúan la juerga callejera, preocupan los que se reúnen en coches estacionados en zonas peatonales "para hacer botellón con la música tope".

Un punto especialmente problemático es la calle Julio Camba, en donde este tipo de episodios son habituales, según comentan estos vecinos. "El ruido es insoportable, resuena todo alrededor, llamamos a la policía pero aún así, cada cierto tiempo, vuelven a hacerlo ".

En esta vía, que discurre por el lateral del Mercado de Abastos, por la noche no está permitido el estacionamiento. De momento, los vecinos no tienen constancia de que se haya sancionado a ninguno de estos grupos por el alto volumen de la música y el jaleo que provocan.

Con respecto al incidente en el balcón de la vecina con el que empezaba esta noticia, insisten en que es la muestra de que estas personas "van muy pasadas de sustancias y, aunque les digas algo, es difícil que entren en razón".

No se oponen al ocio nocturno, pero exigen que las autoridades actúen para que este pueda convivir con el derecho al descanso de los habitantes del Centro Histórico.