La menopausia es un tema a menudo rodeado de mitos, silencio y falta de información. Con el objetivo de ofrecer una visión clara de esta etapa de la vida, Rita De la Iglesia, médica de familia y experta en medicina integrativa, impartirá un ciclo de dos conferencias los días 1 y 3 de abril de 18:30 a 20:30 horas, bajo el título: "Menopausia, conocerla para quererla".
Organizadas por el Centro Asociado UNED Pontevedra, se puede asistir presencial a la sede en Monteporreiro, online en directo u online en diferido.
Son gratuitas pero requieren de inscripción previa: Menopausia, conocerla para quererla | Extensión Universitaria en Pontevedra | UNED.
Rita De la Iglesia, ¿por qué es importante hablar de la menopausia en estos momentos?
Bueno, por la cantidad de mujeres en edad menopáusica que estamos y que nos vamos a ir incorporando a la población mundial en los próximos años, que somos muchísimas, dicen que 47 millones cada año. Y porque hay poca información, sorprendentemente. De hecho, hace una semana, di una charla y me sorprendió ver que había cosas que daba por hecho que se sabían en síntomas, y no.
¿Podrías destacar algún comentario que te llamase la atención?
Había una mujer, por ejemplo, que decía que había hecho un recorrido por muchos profesionales, y que realmente seguía oyendo que "esto es así, son cosas de la edad", sin dar una respuesta a "¿cómo puedo hacer para regular esto?". Porque no es una enfermedad, que es lo que trato de que les quede muy claro.
Precisamente el título de tus charlas sobre la menopausia añade la frase: "conocerla para quererla". ¿Por qué es importante este enfoque?
Ahí estaría un poco la clave, porque entiendo que a las mujeres llega un momento que esto que viene, además en una etapa concreta de la vida, es difícil de asimilar. Porque está asociado a muchos síntomas, no solamente a los sofocos.
Está asociado a que parece que empieza el final de mi vida, a que ya dejas de ser útil, como si no entendiéramos que nuestro único objetivo no es la reproducción, sino que se puede dar luz de muchas maneras y crear de muchas maneras.
Para situarnos, ¿qué se considera menopausia y premenopausia y qué edades abarcan?
La menopausia habitual está entre los 45 y los 55 años. La premenopausia, antes de los 45, y la prematura, antes de los 40. Cuanto antes, más riesgo de tener más síntomas porque llevas más tiempo con disminución de los estrógenos.
¿Cuáles son los síntomas principales asociados a la premenopausia?
Puedes empezar con alteraciones en la temperatura, no solamente los sofocos, sino tener más sudor o más calor en general; síntomas genitourinarios como sequedad o dolor en las relaciones sexuales por esa sequedad; irregularidades menstruales, en donde un mes tengo la regla y al otro no la tengo, o tengo más cantidad o menos de lo habitual; empiezas a ganar peso y te cuesta perderlo; las palpitaciones; alteraciones en la articulación temporomandibular (la mandíbula); los pitidos en los oídos, que son muy frecuentes; la niebla mental, que también es muy habitual y poco se habla de ella, etc.
Hay mucha variabilidad de una mujer a otra, pero la mayoría de los síntomas son comunes en la premenopausia y la menopausia.

¿Qué es la niebla mental y cómo se puede tranquilizar a las personas que la experimentan?
Es una sensación de no poder concentrarte, dificultad para recordar nombres o una historia, te cuesta seguir el hilo del pensamiento o vas a un sitio y te preguntas qué venía a hacer yo aquí.
Primero, hay que saber que es un síntoma, eso da cierta tranquilidad. Eso no quita que no tengamos que ir a nuestro médico y comentarle lo que nos está pasando para descartar cosas.
Al final, cuando empiezan a disminuir los estrógenos, llega un momento en que estos síntomas van mejorando después de la posmenopausia, pero en el tiempo en el que los estás pasando te preocupas pensando que puede estar empezando un Alzheimer, sobre todo si tienes a alguien en la familia que lo ha tenido.
También hay que saber que la niebla mental empeora si no duermes o si estás mal del estado de ánimo.
Entiendo que cuando empiezan estos síntomas y limitan tu vida, lo indicado sería acudir al médico.
Sí, hay enfermedades que tenemos que descartar. Por ejemplo, estoy muy cansada, estoy ganando peso, no duermo bien, entonces hay que hacer una analítica con hormonas tiroideas, independientemente de que estemos en una menopausia.
Tampoco vale que se nos diga que todo es la menopausia a partir de los 50 años o a partir de los 45.
Yo lo que transmito es que no es necesario hacer una analítica cada dos meses, porque los cambios en las hormonas, los estrógenos y la progesterona varían mucho durante ese tiempo. Pero sí que vale para descartar otras enfermedades, si hace falta, por eso hay que comentarle todos los síntomas al médico.
¿Cómo se aborda la menopausia desde la medicina integrativa?
Yo soy médico de familia, tengo mi plaza en el Sergas, pero estoy en una excedencia para hacer esta medicina integrativa.
La medicina integrativa es un tipo de medicina con mucha base, y sobre todo se trata de ir a la causa. Es decir, a ti lo que te pasa es que se están alterando tus hormonas, no es que tengas una enfermedad. Ese bajón de hormonas produce unos síntomas. Entonces, vamos a ver cómo podemos regular eso.
¿Qué opciones de tratamiento existen?
Una mujer con menopausia que llega a la consulta, lo primero es hacer una historia adecuada, ver bien qué síntomas tiene, qué antecedentes familiares...
Después, el tratamiento va a ser alimentación adecuada a esa edad, a lo que le está pasando con las hormonas. Suplementos, si hacen falta, como los probióticos o la vitamina D.
Es muy importante que la microbiota intestinal esté bien. Y hay que hacer especial hincapié en esto, porque si no, tenemos esa inflamación de bajo grado que produce muchos síntomas.
En algunas pacientes habrá que utilizar hidratantes vaginales, lubricantes, y en otros casos hay que valorar la terapia hormonal. Yo casi nunca utilizo la terapia hormonal sustitutoria, pero hay gente que la necesitará. No se puede ser radical en esto.
Porque, sobre todo en la menopausia, es fundamental individualizar el tratamiento, no se puede generalizar.
¿Malos hábitos como el sedentarismo pueden contribuir a que no se llegue en las mejores condiciones a la menopausia?
A veces, con la edad, el estado de ánimo baja, lo que hace que nos abandonemos un poquito más. Es un buen momento para reflexionar sobre nuestra vida y darnos importancia, sobre todo si hemos sido madres y hemos estado cuidando de los demás. También es crucial rodearnos de personas que sumen, que entiendan el proceso que estamos pasando, y no sentirse juzgadas.
En tu experiencia, ¿afecta el rol de cuidadora en la salud de las mujeres en esta etapa?
Sí, eso me llamaba mucho la atención cuando iba a los domicilios. Me daba mucha pena la figura de las cuidadoras, porque estaban demasiado encerradas en casa, y habían cuidado a sus hijos, cuidaban a los mayores y cuidaban incluso a los nietos. Ellas nunca son las cuidadas por ellas mismas, y por los demás es como que no son tenidas en cuenta.
Lo que les transmito también en estas charlas es que la mujer en otras culturas se convierte en la mujer sabia, a la que se le pide consejo, que tiene una experiencia de vida. Sin embargo, aquí es como que estás un poco aislada y por encima sigues trabajando para todo el mundo sin ser muy reconocida. Para ello, hablamos del autocuidado en esta etapa.
Por último, ¿crees que la visibilidad de la menopausia por parte de actrices de Hollywood, como Gwyneth Paltrow o Naomi Watts, es beneficiosa o quizá se esté trivializando?
Yo creo que todo lo que sea hablar de la menopausia ayuda, siempre que el mensaje sea el adecuado. No tiene que ser vista como un horror, como me comentaron que hablaban hace unos días en un podcast, sino que se puede hablar de ella con normalidad.
Lo positivo es que se hable de la menopausia y que deje ya de ser un tabú. Eso es bueno. Ahora, siempre hay que informarse lo mejor posible, hoy por hoy hay muchos libros que dan información interesante, y son fáciles de leer, y hay mucha más información que hace unos años.