Este miércoles 26 de marzo la profesión veterinaria ha protagonizado actos de protesta en Pontevedra.
Más de un centenar de personas se concentraron frente a la Subdelegación del Gobierno y ante las oficinas de la Administración General del Estado, en la calle Michelena.
Además, hubo cierres parciales de los establecimientos veterinarios que decidieron secundar esta jornada de paro.
Esta movilización se ha convocado para mostrar el malestar de este colectivo ante la situación que vive, siendo la gota que ha colmado el vaso, la entrada en vigor del Real Decreto 666/2023 vigente desde enero, que regula la dispensación y el uso de medicamentos en las clínicas veterinarias.
Entre sus demandas, reclamaron la consideración plena de la veterinaria como una profesión sanitaria "que trabaja por la salud pública y el bienestar animal".
Durante esta protesta se ha leído un manifiesto consensuado a nivel nacional en el que se recogen las actuaciones que han desembocado en la situación de conflicto, entre ellas, que no se convocasen plazas de formación sanitaria especializada a licenciados en Veterinaria o el IVA del 21% con el que se grava a los establecimientos veterinarios de animales de compañía.
También criticaron que en toda Europa los establecimientos veterinarios están autorizados para la venta de medicamentos veterinarios, siendo los únicos países en los que no está permitido en España e Italia.