Lo que debería haber sido un asunto de mero trámite, el rechazo a las alegaciones presentadas al presupuesto municipal para 2025, ha acabado en una gran bronca entre el PP y el PSOE.
Ha sido después de que el portavoz del PP, Rafa Domínguez, acusara a los socialistas de apoyar unas cuentas que "prácticamente son las mismas" del año pasado, cuando el alcalde se vio obligado a aprobarlos a través de una moción de confianza.
Para Domínguez, los socialistas "hoy están aquí, mañana están allá y pasado en República Dominicana, que es a donde van todos los corruptos del PSOE".
Esta última referencia hizo que Iván Puentes estallase contra el líder del PP, al sostener que era "gravísimo" que los populares "deslicen a máis mínima sospeita de corrupción" sobre él o sobre sus compañeros del grupo municipal defendiendo así su honorabilidad.
Tras exigir que rectificase su comentario, Puentes ha sostenido que los socialistas "nunca caimos na tentación" de vincular a los concejales del PP con los casos de corrupción en su formación política "a pesar de todo o lixo e toda a basura que teñen vostedes no seu partido".

El líder popular, que matizó que "no me consta" ningún caso de corrupción entre los socialistas pontevedreses, ha afirmado que él se refería "a Ábalos, a Koldo, al hermano de Pedro Sánchez y a la mujer de Pedro Sánchez", asegurando que "entiendo que estén preocupados" por ello.
Ante la deriva del debate presupuestario, el alcalde optó por zanjar la conversación e instar a los ediles a votar la aprobación de las cuentas, ante lo que Rafa Domínguez afirmó que Lores "no quiere escuchar los corruptos del PSOE".
"Pouca vergonza", respondió Fernández Lores, que no pudo evitar que continuaran los reproches mutuos entre las bancadas del PP y del PSOE. Fue hasta que el popular Martín Martínez diera un sonoro golpe en la mesa recordando a todos que "estamos en el pleno de Pontevedra, por Dios".
LUZ VERDE AL PRESUPUESTO
Este debate no ha impedido que el presupuesto municipal de Pontevedra para 2025, que ascenderá inicialmente a 98,6 millones de euros y que, según el responsable de Facenda, Raimundo González, son las cuentas más elevadas de la historia del municipio.
González ha subrayado que solo por la inclusión de dos actuaciones, la renaturalización del Gafos y el nuevo parque de A Parda, estas cuentas "xa pagaban a pena".
A pesar de los socialistas apoyaron el rechazo de las alegaciones presentadas por el sindicato CC.OO, en coincidencia con lo expresado por los técnicos municipales, sí apelaron al BNG a que abra un negociación con los trabajadores para resolver sus reivindicaciones.
Para Rafa Domínguez, sin embargo, el presupuesto de Pontevedra para 2025 es "malo e insolidario", lo que provocará, entre otras cuestiones, que empeoren los barrios y parroquias o que contribuyan a que en la ciudad "se sigan cerrando negocios día tras días".