En la Xunta de Goberno del Concello de Pontevedra celebrada este jueves se dio cuenta de la situación del expediente relativo a la adquisición de los edificios de la parcela de Fenosa en San Mauro.
El Concello acordó la compra de esta parcela ubicada entre el cementerio de San Mauro y el depósito de la grúa municipal, por la que va a pagar 1,2 millones de euros, con la idea de que acoja el futuro edificio de emergencias donde estaría la comisaría de la Policía Local.
Según informó la concejala de Seguridad Ciudadana, Eva Vilaverde, este asunto "es una prioridad de este gobierno".
"Vamos a un ritmo extraordinario a la hora de ejecutar todos los trámites y todos los estudios necesarios para intentar trabajar ya in situ lo antes posible en esta parcela", aseguró Villaverde.
Por lo de ahora ya se hicieron los estudios topográfico y arquitectónico, y los técnicos concluyen que "el estado de todas las edificaciones existentes es bueno".

En total, la finca tiene una supercicie de 17.534 metros cuadrados y cinco naves edificadas que ocupan 6.168 metros cuadrados construidos de los que, más de la mitad, 3.770 pertenecen a la nave central.
No está escriturada todavía la nueva titularidad del Concello de Pontevedra. "Estamos pendientes del notario", dijo Eva Vilaverde que confía que "en breve" se haga este trámite "porque todo el proceso previo está muy avanzado y preparado" para poder escriturar, registrar y pagar la compra. "El resto está todo enfilado ya", añadió.
Según fue señalando la concejala, en la parte delantera de la finca se encuentran los restos de la pérgola que hacía de aparcamiento para los vehículos de Fenosa.

Esa pérgola está en muy malas condiciones después de que un temporal la derribara.
Es la estructura más débil de todo este complejo, la que está en peores condiciones y también "lo que menos nos importaba de todas las edificaciones existentes", admitió Eva Vilaverde.
Como carece de utilidad esa pérgola será eliminada.
Después de la pérgola está el primer edificio donde estaban las oficinas de Fenosa.

El inmueble tiene tres alturas y una planta baja. La planta baja y primera tienen una superficie de 684,48 metros cuadrados cada una. La planta segunda es un poco mas pequeña con 378 metros cuadrados.
En total este edificio delantero de oficinas tiene 1.746,96 metros cuadrados edificados.
Las divisiones internas están en malas condiciones, incluso está todo medio vacío, derribado, pero la cimentación y la estructura del edificio es "aprovechable".

Después hay una serie de edificaciones intermedias que son más pequeñas y "que se pueden utilizar como almacén o se pueden dar diversos usos", dijo Eva Villaverde.
Tienen 651 metros cuadrados.
"Están más degradadas y haría falta una mayor inversión, pero sí que se puede mantener la estructura si se considera apropiado", indicó la concejala.
"Habrá que mirar si interesa mantenerlas o no, y de qué manera, o ampliarlas o ver qué se puede hacer también en función de los usos urbanísticos", añadió.

Y, al fondo de la parcela está la nave central. "Sin lugar a dudas, es la edificación que está en mejores condiciones de todas", destacó la responsable de Seguridad ciudadana, "por eso digo que nos llevamos una alegría".
Esta nave supone más de la mitad de la superficie de la compra que hizo el Concello y ademáis de ser la edificiación que se encuentra en mejor estado "es la que más precisamos con mayor urgencia porque es donde podríamos situar el depósito de la grúa y el garaje para los coches históricos de los bomberos".
Esa es la intención inicial del Concello "pero en todo caso, hay que estudiarlo mas detenidamente para ver el desarrollo de esta parcela y de sus edificaciones", precisó.

Los técnicos señalaron que esta es una edificación "bastante moderna", que piensan que es "muy utilizable y muy funcional".
En la nave hay dos plantas aprovechando la pendiente del terreno. La parte trasera tiene otro acceso distinto.
La planta constaría de 2.470 metros quadrados, tiene un sótano de 1.300 y la superficie total es de 3.770 metros cuadrados.
"Solamente por esa nave merece la pena", destacó Eva Vilaverde, "es espectacular".
Entre otras actuaciones, la concejala ya asume que "habrá que mejorar la cubierta porque tiene muchos años". En el catastro indica que es del año 1984.

En la Xunta de Gobierno de este jueves se marcó la hoja de ruta "para seguir trabajando con la prioridad que se merece este asunto".
Así, el siguiente paso será elevar a acuerdo plenario la modificación del uso urbanístico para adaptarlo a las necesidades de utilización que quiere hacer el Concello en esa parcela.
De manera paralela a ese acuerdo plenario, el gobierno local encargará el Plan de usos y el Programa de necesidades, para ordenar toda la parcela y los edificios en función de la utilización que se pueda hacer de ellos, de los accesos e incluso del entorno.
"Yo creo que este es momento más crucial de todos para marcar esa hoja de ruta", valoró Eva Vilaverde. Por lo de ahora, el gobierno local no quiere hablar de plazos "es demasiado arriesgado".