En el corazón de Pontevedra y los municipios de alrededor, se esconden numerosos campos de fútbol que han caído en el olvido. Canchas que en otra época vibraron con la pasión de los jóvenes futbolistas, hoy yacen abandonadas, cubiertas de maleza y en un estado de completo deterioro.
Sin embargo, algunas de estas instalaciones están encontrando una nueva vida gracias al esfuerzo y la dedicación de algunos grupos que están transformando estos espacios en lugares para practicar otro tipo de deportes más allá del fútbol.
Uno de los ejemplos más llamativos es el campo de fútbol de O Salgueiral, en Bora, al que hace tan solo 4 años era impensable acceder a él sin esquivar la maleza o los cascotes de obra que estaban allí depositados.
Allí entrenaba la cantera de la ACD A Seca, hasta que la renovación de A Xunqueira le hizo cambiar de sede, o el Bora-Campolongo, que incluso llegó a pelear en Primera Regional.
En el año 2006 se invirtieron cerca de 120.000 euros para renovar la grada y los vestuarios, pero unos años después cayó en el olvido para permanecer alrededor de 17 años abandonado.
Todo cambió, sin embargo, en el año 2021, cuando un grupo de amigos encabezados por Andrés Taboada, un entusiasta del béisbol y del sóftbol, decidieron recuperar este espacio y darle una nueva vida.

A pesar de las dificultades iniciales, como el campo lleno de maleza y escombros, lograron conseguir la cesión del terreno y comenzaron una ardua tarea de rehabilitación.
"Cuando llegamos aquí, encontramos de todo. Electrodomésticos, silvas...", recuerda Andrés, quien con mucho esfuerzo y dedicación junto al resto de miembros de Los Relámpagos han ido transformando poco a poco el campo, limpiándolo, vallándolo y adecuándolo para la práctica del béisbol y sóftbol.
Pero la rehabilitación de O Salgueiral no ha estado exenta de dificultades. La falta de recursos económicos ha sido uno de los principales obstáculos para el equipo, que a pesar de intentar conseguir ayudas públicas, las limitaciones administrativas y la propiedad comunal del terreno han dificultado la obtención de fondos.
Pese a ello, los miembros del equipo no se han rendido. Gracias a las cuotas mensuales de los jugadores, a las aportaciones de los más de 30 socios y al trabajo voluntario, han logrado avanzar en la rehabilitación del campo.
"La última valla que pusimos nos costó 5.000 euros, el vallado del fondo fueron otros 1.000 y la limpieza del campo la hicimos toda a mano", señaló el presidente, quien indicó que "de vez en cuando pagamos a un tractor que nos cobra 300 euros y nos hace una limpieza más profunda".

Sin embargo, entre la lluvia, el sol y la pausa que realizaron en verano "el campo se volvió a poner a monte. El suelo es lo que más nos está costando, tiene muy malas hierbas que aunque las quites vuelven a salir", lamentó Andrés Taboada.
Otro claro ejemplo es el del campo de O Casal, utilizado por la SCD Salcedo hasta el 2019 y en desuso hasta este mismo año, pero que ha renacido gracias a la iniciativa de Marise y su hija Aldara, quienes decidieron hacerse con el terreno para convertirlo en una escuela de equitación y refugio para caballos maltratados.

Tras cinco años de arduas negociaciones y la presentación de proyectos a la Comunidad de Montes y el club deportivo, las dos vecinas consiguieron hacerse por fin con el terreno en junio de este mismo año, logrando esa transformación que tanto buscaban.
"Llevaba años detrás de él", señaló Marise, pero como el Salcedo "no tenía su nuevo campo, no quería soltar este". Ahora, tanto ella como su hija se encargan de impartir talleres de doma natural y cursos de terapia ecuestre, con los que mejoran la vida de niños y niñas con discapacidad física y psicológica.
Este tipo de terapia, explica, es especialmente beneficiosa para personas con enfermedades neuromusculares, ya que los movimientos del caballo y el calor de su cuerpo ayudan a fortalecer los músculos y mejorar el equilibrio.

Pero la iniciativa de Marise y Aldara ha tenido una gran repercusión y va más allá. Cada vez son más las personas que se acercan a la escuela para disfrutar de las actividades que ofrecen, como pueden ser cumpleaños o excursiones de colegios, con las que fomentan la convivencia y el respeto por los animales y la naturaleza.
Por último se encuentra el campo de A Devesa, en Alba, utilizado desde hace años por el Club Boa Vila de tiro con arco.
El equipo convirtió el terreno en un centro de entrenamiento y de competiciones oficiales, pero en él todavía pueden verse las porterías y los banquillos por donde en otra época pasaron una larga lista de equipos.

Campo de fútbol de O Salgueiral, en Bora

Escuela de equitación en O Casal, Salcedo
O Salgueiral, en Bora; O Casal, en Salcedo; y A Devesa, en Alba, son algunos de los campos de fútbol que revivieron gracias a deportes como el béisbol, la hípica o el tiro con arco

Escuela de equitación en O Casal, Salcedo
O Salgueiral, en Bora; O Casal, en Salcedo; y A Devesa, en Alba, son algunos de los campos de fútbol que revivieron gracias a deportes como el béisbol, la hípica o el tiro con arco

Escuela de equitación en O Casal, Salcedo
O Salgueiral, en Bora; O Casal, en Salcedo; y A Devesa, en Alba, son algunos de los campos de fútbol que revivieron gracias a deportes como el béisbol, la hípica o el tiro con arco

Escuela de equitación en O Casal, Salcedo
O Salgueiral, en Bora; O Casal, en Salcedo; y A Devesa, en Alba, son algunos de los campos de fútbol que revivieron gracias a deportes como el béisbol, la hípica o el tiro con arco

Escuela de equitación en O Casal, Salcedo
O Salgueiral, en Bora; O Casal, en Salcedo; y A Devesa, en Alba, son algunos de los campos de fútbol que revivieron gracias a deportes como el béisbol, la hípica o el tiro con arco

Escuela de equitación en O Casal, Salcedo
O Salgueiral, en Bora; O Casal, en Salcedo; y A Devesa, en Alba, son algunos de los campos de fútbol que revivieron gracias a deportes como el béisbol, la hípica o el tiro con arco

Escuela de equitación en O Casal, Salcedo
O Salgueiral, en Bora; O Casal, en Salcedo; y A Devesa, en Alba, son algunos de los campos de fútbol que revivieron gracias a deportes como el béisbol, la hípica o el tiro con arco

Los Relámpagos en el campo de O Salgueiral, en Bora

Campo de O Salgueiral, en Bora

Campo de fútbol de A Devesa en Alba, reconvertido para la práctica del tiro con arco

Campo de fútbol de A Devesa en Alba, reconvertido para la práctica del tiro con arco