Leer la contraportada de 'Una vida' suena casi a spoiler. "...los hermanos se convierten a la fuerza en hijos y cuidadores mientras se preparan para la posible orfandad que quizá vaya a dejar tras de sí un ser tan excéntrico e insustituible como Amalia".
¿Acaba Alejandro Palomas con el personaje principal de esta saga en su cuarta entrega?, le preguntamos en el podcast 'Cara a cara' y responde: "no se van a quedar huérfanos porque yo no me quiero quedar huérfano. En este caso lo hago por mí, porque no puedo vivir sin ella y ya me encargo yo de que esta mujer no desaparezca de mi vida".
No se queda en esta aseveración, añade: "en diez años me he creado una segunda familia y puedo disponer de ella cuando quiera, y quiero hacerlo; así que no, no vamos a despedirla ni darle un adiós definitivo. Vamos a recrearla y completarla en otros formatos distintos que no va a ser la novela pero que van a ser tan intensos o más. Lo que está claro es que esta familia va a seguir conmigo hasta que yo me muera, así que, que no me sufra nadie".
'Una vida' es otro homenaje a la figura materna, en su presencia, en su ausencia y en su esencia. De ahí la identificación emocional de quienes la leen: "sí, gran parte del éxito es ese. No porque haya tantas cosas autobiográficas por mi parte, sino por la identificación del lector que es muchísima. El éxito es ese".
Habla de la cotidianeidad de la vida. Esa que pasa, por ejemplo, por el cambio de roles en la familia, cuando los hijos se convierten en cuidadores de sus padres: "no nos prepara nadie porque creemos que eso pasa fuera. Miramos a los padres sin ver la posibilidad de que vayan a ser dependientes o que en algún momento se vayan a acabar. Y llega, claro que llega".
La historia pasa de la carga dramática a la humorística continuamente, el carácter de Amalia sirve como contrapeso: "... lo han pillado metido en peleas de gallos y eso. Imagínate. ¡En la puerta del colegio! qué clase de niño es ese y qué clase de colegio! Peleas de gallos, tan pequeño. Es por culpa de los móviles y del Tataki, lo de los vídeos llenos de virus que te contagian el móvil porque vienen con los sms de La Caixa ... -silencio-, ¿rapedan, cómo que rapedan? ¿qué dices?".
Alejandro Palomas comenzó a escribir esta novela a finales del 2023, el mismo año en que falleció su madre: "ya llevaba un tiempo de duelo por la muerte de mi madre. Fue un dolor muy extraño porque enseguida la sumé, de repente la tuve muy integrada y escribir era escribir con ella. Todo, hablaba y hablo con ella porque sigo con la dinámica de la presencia ausente. Yo creía que me iba a doler mucho e iba a ser muy difícil y ha sido la novela mas fácil para la mí, la más fácil - reitera-, porque ha sido acompañar".
Esta saga de Amalia arrancó en 2014 con 'Una madre', le siguió en 2016 'Un perro' y 'Un amor' en 2018. Está en fase de rodaje la adaptación cinematográfica de otra de sus novelas, 'Un hijo' y los derechos del primer título de esta serie, 'Una madre', habían sido adquiridos para llevarlos igualmente al cine.