El Campeonato del Mundo Sub-23 de Luchas Olímpicas de Pontevedra vivió este jueves uno de sus momentos más esperados con la entrada en acción de la gran esperanza local en el torneo, Nerea Pampín.
La deportista de Vila de Cruces, becada en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva, no tuvo sin embargo su debut soñado en el Mundial.
Pampín había quedado emparejada en la clasificación con Nigar Mirzazada (Azerbaiyán), bronce en el último Europeo Sub-23, en un duro enfrentamiento que no pudo superar.
A pesar de puntuar primero en el asalto inicial, no pudo contener el empuje de su rival y terminó cediendo por un tanteo de 7-1 que no refleja la igualdad entre las dos luchadoras y que dejaba a la gallega a la espera de resultados para ver si podía optar a la repesca.
Finalmente al llegar Nigar Mirzazada hasta la final de los 65 kilos, superando una ajustadísima semifinal frente a la italiana Elena Esposito, Nerea Pampín podrá disputar el cuadro de repesca por el bronce, que tendrá lugar ya el viernes.
La jornada de este jueves en el Pabellón Municipal de los Deportes sirvió también para coronar a la japonesa Yui Susaki como campeona mundial sub-23 en los 50 kilos, el título que faltaba en un palmarés que ya adornaban un oro olímpico y tres mundiales absolutos.