Con los torneos preolímpicos a la vuelta de la esquina, donde se pondrán en juego las últimas plazas disponibles para los Juegos de Tokyo del próximo verano, el entrenador del Club de Loita Pontevedra, Marcos Miragaya, ha analizado para PontevedraViva las opciones de sus pupilos, Lydia Pérez y Pablo García.
La primera, Lydia, es la que tiene más cerca el billete a Japón, pero no será ni mucho menos un camino de rosas conseguirlo, sobre todo después de un año en el que apenas ha podido competir y en el que ha tenido problemas para ejercitarse en algunos momentos ante la paralización de los deportes de contacto. El lunes 8 de marzo pondrá rumbo a la capital húngara, Budapest, donde al mediados de mes tendrá lugar el primero de los dos clasificatorios previstos.
"Temos claro que a nosa posibilidade real é no seguinte", señala Miragaya, aunque no por ello dejarán de intentarlo en Budapest. En esta cita sólo el paso a la final otorgará la clasificación olímpica, al igual que en el torneo previsto para el mes de mayo en Sofía, Bulgaria, pero allí ya con menos competencia al no estar presentes las luchadoras ya clasificadas.
Miragaya sobre Lydia Pérez: "Non está igual de preparada que o ano pasado, pero a incógnita é como está o resto. Por eso penso que as posibilidades son similares"
"Vai ser un pouco unha incógnita", analiza el entrenador pontevedrés, en la que "o factor sorte vai a ser determinante" en lo que respecta a los cruces. Con todo "Lydia demostrou que ten ese nivel, non sei se para clasificar pero si para ter opcións reais", señala el también responsable del grupo de tecnificación de lucha en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva.
Todos los obstáculos superados en los últimos meses con la entendible falta de ritmo de competición "non queremos que sirvan de escusa", afirma el técnico, aunque "non está igual de preparada que o ano pasado, pero a incógnita é como está o resto. Por eso penso que as posibilidades son similares", reconoce.
En todo caso Marcos Miragaya valora el esfuerzo de sus pupilos y asegura que "véxoos ben", también a un Pablo García que deberá esperar todavía para saber si la Federación Española lo selecciona para participar en el segundo torneo preolímpico, en el que basa sus esperanzas. "É difícil adestrar sen esa certeza", afirma su entrenador, pero aunque "non sexan as mellores condicións seguimos traballando cada día para chegar o mellor posible". Por ganas y dedicación no va a quedar.