La derrota contra el Zamora puede haber sido la gota que colme el vaso de la paciencia del Consejo de Administración del Pontevedra Club de Fútbol.
Nada más concluir el partido los dirigentes granates se han reunido de urgencia para valorar la actual marcha del equipo y si es conveniente afrontar un relevo en el banquillo en detrimento de Jesús Ramos.
Siete jornadas consecutivas sin ganar son ya una losa pesada para el técnico marinense, un hombre de la casa que asumió en verano el reto de comandar un proyecto que aspiraba a pelear por el ascenso de categoría y que ahora ve seriamente comprometidas sus opciones incluso de meterse en la Segunda B PRO o Primera RFEF la próxima campaña.
El tiempo juega además en contra para el Pontevedra, ya que el próximo miércoles afrontará un nuevo partido de liga en Pasarón, el duelo aplazado en su día ante el Guijuelo.