La suspensión de las competiciones deportivas por la alerta sanitaria del coronavirus trae de cabeza a todo el fútbol español. Asumido que, salvo Primera y Segunda, la liga no se retomará en el resto de categorías, muchos han empezado a pensar qué pasará la próxima temporada.
Y ahí surge una nueva propuesta que firman, según ha avanzado la Cadena SER, una treintena de equipos de Segunda B. En una carta que han enviado al presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, proponen crear una nueva categoría: la Segunda B PRO.
Esta nueva competición estaría situada entre Segunda A y Segunda B, que con esta reestructuración dejaría de ser la categoría de bronce.
Se dividiría en dos grupos de veinte equipos cada uno, norte y sur, y estará formado por los cuatro equipos que desciendan de Segunda A y los diez primeros de los cuatro grupos de la actual Segunda B, excepto los que asciendan en el playoff exprés propuesto por la Federación.
Los campeones de cada grupo ascenderían directamente a Segunda y los segundos y terceros clasificados jugarían un play-off de ascenso en partido de ida y vuelta. Por su parte, los cuatro últimos de cada grupo descenderían a la Segunda B.
Otra novedad de la competición es que los 23 jugadores que, como máximo, debe tener cada equipo deberán ser todos profesionales, tener contrato de trabajo y cotizar a jornada completa en la Seguridad Social. Los equipos deberán tener, al menos, cuatro fichas sub-23.
El Pontevedra, noveno cuando se suspendió la competición, formaría parte, de aprobarse esta nueva categoría, de la Segunda B PRO
El Pontevedra, noveno cuando se suspendió la competición, formaría parte, de aprobarse esta nueva categoría, de la Segunda B PRO. El Coruxo sería el otro representante gallego.
Estarían, además, el At. Baleares, Ibiza. At. Madrid B, Peña Deportiva, Logroñés, Cultural Leonesa, Ath. Bilbao B, Valladolid B, Castellón, Barcelona B, Sabadell, Cornellá, Cartagena, Marbella, Badajoz y Yeclano, si bien cuatro de ellos ascenderán a Segunda A y serán sustituidos por los descendidos de la categoría de plata.
La competición se completaría con Rayo Majadahonda, Castilla, Inter de Madrid, Langreo, Real Sociedad B, Amorebieta, Osasuna B, Burgos, Guijuelo, Haro, Lleida, Villarreal B, Olot, Espanyol B, Andorra, La Nucia, Córdoba, San Fernando, Linense, Real Murcia, Sevilla B y UCAM Murcia.
Los impulsores de esta idea consideran que la Segunda B PRO lograría crear una competición "plenamente profesionalizada, atractiva y competitiva", que atraiga el interés de las televisiones y patrocinadores y genere, por lo tanto, mayores ingresos.
Entienden que la Segunda B de hasta 100 equipos que propone la Federación para los próximos años sería nefasta para los clubes desde el punto de vista económico y que esta nueva categoría serviría, además, amortiguar el salto de Segunda B al futbol profesional.
Por su parte, la Segunda B -que en la práctica pasaría a ser la Tercera- seguiría formada por cuatro grupos de 20 equipos distribuidos por proximidad territorial. Serían los 40 clubes situados en los puesto del 11 al 20 de la actual clasificación y otros 40 que ascenderían de los diferentes grupos tercera división.
De cara a subir a la Segunda B PRO, ascendería directamente el campeón de cada grupo y las cuatro plazas de ascenso restante se dilucidarían mediante play-off en los que participarían los clasificados en segunda, tercera y cuarta posición. Descenderían los cuatro últimos de cada grupo y el perdedor del play-out entre los equipos que queden en la plaza 16.