La cara más amarga del deporte se dejó ver este domingo en los campos de fútbol de A Xunqueira, donde un encuentro de categoría prebenjamín tuvo que ser suspendido a causa de una pelea en la grada entre padres y madres de jugadores de ambos equipos.
El partido en cuestión enfrentaba a la AJ Lérez y a la EFB Moañesa, de la categoría Prebenjamín Primera Galicia, en uno de los campos de Fútbol-8 del complejo deportivo pontevedrés.
Corría el minuto 20 de juego, con un resultado de 3-0, cuando según reflejó el colegiado Alexander Váquez Castro "observo que aficionados de ambos equipos, en su casi totalidad madres y padres de los jugadores se enzarzan en una discusión que va subiendo de tono hasta el punto de convertirse en una pelea, teniendo que intervenir las fuerzas del orden".
El árbitro del partido no lo dudó en ese momento y "ante la gravedad de los hechos y la corta edad de los jugadores", explica en su acta, decidió dar por terminado el partido "estando ambos delegados conformes con mi decisión".
Ante esta situación fue requerida la presencia de agentes de la Policía Local, ya que la trifulca incluyó varias agresiones y al menos una persona herida.
REUNIÓN DEL COMITÉ GALLEGO DE FÚTBOL BASE
La Real Federación Galega de Fútbol ha expresado este lunes su condena a "todo tipo de violencia, física o verbal, que se produce en un campo de fútbol", y defiende que se trabaja "para poder solucionar este problema". De hecho, desde hace dos temporadas el Comité de Fútbol Base aprobó dar potestad al árbitro para suspender un encuentro "en el caso de producirse algún tipo de violencia desde la grada, incluso si fuera verbal con insultos hacia el propio árbitro, entrenadores o jugadores", explica el organismo federativo en un comunicado.
Además, el Comité Gallego de Fútbol Base tiene previsto reunirse este lunes a las 18:00 horas en Santiago de Compostela para tratar, entre otros asuntos, la violencia en los partidos y lo que entiende como "preocupante actitud de padres y madres".