Los Doval, una familia con el banderín en los genes

Pontevedra
17 de septiembre 2024

Julio Doval fue, durante cinco temporadas, asistente en la Segunda División española. Ahora, 14 años después, su hijo Sergio se ha estrenado en Primera RFEF siguiendo sus pasos y soñando con llegar al fútbol profesional

Julio y Sergio Doval, en el Complejo Deportivo Manolo Barreiro
Julio y Sergio Doval, en el Complejo Deportivo Manolo Barreiro / Mónica Patxot

Julio Doval fue, durante cinco temporadas, asistente en la Segunda División española. Ahora, 14 años después, su hijo Sergio se ha estrenado en Primera RFEF siguiendo sus pasos y soñando con llegar al fútbol profesional. Una familia de pontevedreses que lleva el banderín y el arbitraje en los genes.

"Yo lo veía en la tele cuando era pequeño y ojalá él me acabe viendo ahora", reconoce la segunda generación de árbitros de los Doval, que no esconde la influencia que le ha supuesto su padre. "Muchísima, aunque él no quería que cogiese la bandera, prefería que siguiese con el silbato, pero yo era lo que veía en casa y desde pequeño, cuando empecé con 13 años, siempre dije que quería ser asistente", afirma.

El cabeza de familia por su parte no esconde que "quería que fuese árbitro principal porque lo hacía bien. Le designaron en el Manolo Barreiro en Tercera Regional en un Atlético Estación-Bueu, y cuando llegué y lo vi me quedé super tranquilo", explica sobre los inicios de Sergio.

A lo largo de estos años han coincidido dos veces en el terreno de juego "una cuando yo era el delegado de árbitros, al no presentarse un árbitro y yo hice de asistente y Segio de otro, con Antonio Loira como principal, y después vino conmigo de asistente a un partido de play-off de ascenso de juveniles en Cuntis", rememora Julio Doval, que en la actualidad sigue dirigiendo partidos en la Segunda Futgal y colaborando con las categorías de veteranos y de base. "Yo si me dejan hasta los 60 años no voy a dejar el silbato", afirma convencido.

Eso sí, cuándo llegue se momento tiene claro su deseo, y es que "el último partido tiene que ser con él en el campo y espero que sea con la equipación del fútbol profesional, es mi ilusión", reconoce.

Mientras tanto Sergio Doval ha arrancado con ilusión la temporada tras su ascenso a Primera RFEF, la antesala de convertirse en profesional a tiempo completo. "Estoy encantado de la categoría en la que estoy, no es profesional pero empiezas a ver reflejos de. Debuté en Ponferrada, en una Ponferradina-Real Sociedad B con 6.000 personas, campos que son profesionales o lo fueron hace nada. Estas con la ilusión de estar en Primera RFEF y no te quieres montar películas, pero es que lo que hay ya por encima es el fútbol profesional, y todos soñamos con llegar ahí. Las ambiciones siempre están. Vamos a intentarlo pero es difícil, somos 60 asistentes a nivel nacional, el filtro es grande. Vamos a pelearlo pero con los pies en el suelo", explica.

Sergio Doval lleva varias temporadas formando equipo con el también pontevedrés Álvaro Juncal, del que sólo tiene buenas palabras porque "para mí es como un hermano, es la cuarta temporada que estamos juntos y sólo con vernos en el campo sabemos qué pide uno del otro. Es muy especial haber dado el paso de ascender juntos y seguir haciendo equipo. Mi ilusión sería seguir avanzando con él. Esta temporada es distinta porque voy a hacer muchos partidos con otros árbitros pero para mí ir con Álvaro siempre es especial", reconoce.

Además en lo que padre e hijo están de acuerdo es en el gran nivel actual con el que cuenta a nivel de colegiados el Comité Técnico de Árbitros (CTA) de Pontevedra, al que pertenecen, empezando por el internacional Alejandro Muñiz Ruiz y que es "la punta del iceberg. Hay muchísimo trabajo detrás. En Primera RFEF están Dani Pastoriza y Álvaro Juncal, en Segunda RFEF Miguel Oliveira y Alberto Gómez Lameiro, asistentes hasta hace nada estaba Isma González también. Yo creo que ahora mismo somos un referente a nivel autonómico, y eso implica que se están haciendo las cosas bien, desde que estaba Manuel Vidal de delegado y ahora con Ramón Arís".

Un sueño compartido por llegar a la élite que no aparta el foco del momento actual, y es que Julio Doval aconseja a su hijo simplemente "que disfrute del momento, porque ya el hecho de estar en Primera RFEF con su edad es muy importante".